6 de enero de 2010

Raúl Padilla: El carisma del Licenciado


Este artículo no intenta ser una apología a Raúl Padilla y mucho menos una diatriba. A continuación pretendo demostrar que el liderazgo del Lic. Raúl Padilla López es un liderazgo de origen carismático.

Mi interés hacia la personalidad de Raúl Padilla López no es reciente, empezó hace varios años cuando entré a la Universidad de Guadalajara, siendo honesto, ese interés crece mientras conozco más la historia contemporánea de la Universidad de Guadalajara, historia en la que indiscutiblemente no se puede analizar sin su figura.

Nació en Guadalajara en 1954, realizó sus estudios en el Colegio Cervantes, en la Escuela Preparatoria para Trabajadores “Licenciado José Parres Arias” y en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Guadalajara, obteniendo el grado de licenciado en Historia en 1977[1]

En 1975 el grupo[2] que manejaba la Universidad de Guadalajara sufrió un sacudimiento. Carlos Ramírez Ladewig, (el entonces líder) fue asesinado a balazos (oficialmente a manos de la guerrilla)[3], mientras circulaba en su automóvil Mercedes Benz en la ciudad de Guadalajara, por la avenida Niños Héroes.
Fue así como el grupo quedó a manos de Álvaro Ramírez Ladewig, el hermano de Carlos, quien apenas comenzaba a tener participación en los manejos del hermano.

El Mini-Sanedrín[4] llevó en 1977 a Raúl Padilla a la presidencia de la Federación de Estudiantes de Guadalajara (FEG), y en 1989 a la rectoría, "porque me pareció un joven con talento"[5].
Raúl Padilla tomó posesión como rector el primero de abril de 1989. En esa fecha empezaron sus diferencias con una parte del grupo.

Paralelamente se propició la formación, impulsada por Raúl, de otras organizaciones estudiantiles entre ellas la Federación de Estudiantes Universitarios (FEU) y de académicos, que mermaron el control que tenían los grupos tradicionales.

El proceso "democratizador" impulsado desde la rectoría fue bien recibido por los sectores de la universidad que siempre habían estado al margen de la política interna y que repudiaban el pistolerismo de la FEG. Las oposiciones internas, históricamente reprimidas, empezaron a crecer.

El nuevo grupo, en esencia el mismo, nada más que ahora comandado por Raúl Padilla, ya sin Álvaro Ramírez y el círculo cercano a Horacio García Pérez se fue afianzando y por fin, en octubre de 1991 se deshizo de la FEG. Hubo un periodo durante el cual la FEG y la FEU coexistieron y mantuvieron representantes ante el Consejo General Universitario.
Sin embargo, el 19 de octubre de 1991 se convocó a un referéndum con el objetivo de determinar "cuál era la organización mayoritaria". La FEU se quedó con los votos del estudiantado ante el Consejo. Fue el golpe más duro para la Federación de Estudiantes de Guadalajara.

La exposición de la dominación carismática la inicia Weber con una definición de carisma. Por carisma entiende Weber “la cualidad de una persona considerada como una cualidad extraordinaria"[6], por la que se considera que la persona que la posee está dotada de fuerzas o propiedades extraordinarias, no accesibles a cualquier persona, o que es una persona enviada por Dios o una persona modélica y que, por lo tanto, es un caudillo, guía o líder.

En este concepto de carisma, es totalmente indiferente cómo podría valorarse esa cualidad objetivamente, es decir, desde un punto de vista ético o estético o desde lo personal sea realmente considerada excepcional por los “seguidores” de la persona carismática.

En la dominación carismática, la creencia en la legitimidad del poder se basa precisamente en que la persona que lo ostenta tiene unas cualidades consideradas extraordinarias por sus “seguidores”. Quiere esto decir que en la legitimación propia de la autoridad carismática es decisivo cómo los seguidores valoren el carácter carismático de su líder.
En este sentido es determinante que el gobernante acredite sus cualidades a los ojos de sus seguidores, por lo que el portador del carisma tiene que suscitar permanentemente el reconocimiento por parte de sus seguidores para que su pretensión de poseer carisma sea verosímil y aceptada[7].

Se ha sostenido esa dominación carismática mediante el trabajo que ha realizado dentro de la Universidad de Guadalajara, en primera instancia con el plan de Desarrollo Institucional que ha generado, entre otras, las siguientes acciones: la creación de las Secretarías Auxiliar y Técnica de la Rectoría, las Direcciones Generales Académica, Administrativa y de Extensión Universitaria, así como de las Direcciones de Desarrollo Académico, de Enseñanza Media Superior, Escolar, de la Facultad de Estudios Políticos, Internacionales y de Gobierno, . Asimismo, el Consejo General Universitario aprobó las reformas al Reglamento General de la Ley Orgánica de la Universidad, artículos del 13 al 27 del Título Sexto, en materia de pago para los Comunicadores, sustento normativo de la primera fase del programa de homologación del personal académico; y del 30 al 64 del Título Octavo, en tratándose de la diversificación de procesos de titulación[8].

Con lo anterior es difícil deslegitimar ese liderazgo y por esas razones cimienta y fortalece su carisma, esas acciones extraordinarias tienen la dualidad de beneficiar a una comunidad.

Sin embargo, no debe llevar a pensar que esta necesidad de demostrar el carisma implique una dependencia del poder carismático, de la aprobación por parte de sus seguidores, con lo que el poder carismático sería un poder débil, “derivado”.

Tal como tipifica Weber, este tipo de dominación en el carisma genuino, es el reconocimiento un “deber” para la persona carismática; el reconocimiento del carisma no es la base de la legitimidad del poder carismático, sino la consecuencia de esas actividades extraordinarias. El líder carismático no busca la aceptación, sino que intenta convencer a los demás de su misión por las características excepcionales de la situación histórica, social o religiosa.[9]

Como vimos esas acciones que Raúl Padilla a logrado dentro de la Universidad, no son para que de esa forma busque una legitimación sino para demostrar que esos logros son consecuencia de esa personalidad extraordinaria y no asequible a cualquier otro.

Por lo que respecta al tipo de organización administrativa de una autoridad carismática, Max Weber contrasta sus características con las de la administración burocrática y la de la administración tradicional. La comunidad carismática es una comunidad basada en el sentimiento, en la que su aparato administrativo se caracteriza precisamente por la ausencia de cualificación profesional. Los miembros del aparato administrativo no son seleccionados por criterios estamentales ni por criterios familiares, sino por sus cualidades carismáticas.

A diferencia del sistema burocrático, en la administración de corte carismático no hay una “carrera” administrativa ni “ascensos”, sino sólo la voluntad del dirigente que elige a sus colaboradores según su inspiración y entendimiento a cualidades carismáticas del elegido. En la administración carismática no existe una delimitación de ámbitos de competencias ni tampoco concesiones de privilegios que permita una apropiación personal de los puestos.[10]

Esta voluntad del dirigente es clara dentro de la estructura de la Universidad, si bien es verdad que sí existe carrera y asensos dentro de la UdeG, es hasta cierto nivel, también es verdad que el líder carismático decide e impone los puestos clave dentro de la casa de estudios. Un ejemplo evidente es el periodo como Rector General de José Trinidad Padilla hermano de Raúl Padilla y Carlos Briseño, lacayo de Raúl, hasta el funesto episodio del año pasado; ese suceso, evidenció además el apoyo que Raúl tiene dentro y fuera de la Universidad, sus excelentes relaciones en los círculos de poder en la política mexicana.

La dominación carismática es irracional en el sentido de que no opera con reglas fijas. Se opone tanto a la dominación racional, especialmente la burocrática, como a la dominación tradicional, pues ambas son estructuras de poder estables, “ordinarias”, mientras que el carisma se caracteriza sobre todo por su carácter “extraordinario”.

El elemento que determina la efectividad del carisma es el reconocimiento de sus sometidos. Se trata de un sometimiento libre, nacido de la entrega a una revelación, al culto del héroe, a la confianza en un líder, y garantizado por alguna prueba, que originariamente era siempre un milagro. Pero este reconocimiento no es, en el carisma genuino, el fundamento de la legitimidad, sino que el reconocimiento es una obligación que tienen los sometidos de reconocer esa cualidad en virtud de sus pruebas. Desde un punto de vista psicológico este “reconocimiento” es una devoción totalmente personal, nacida del entusiasmo, de la esperanza o del desamparo.

Recordando los enfrentamientos que Raúl Padilla ha tenido con el gobierno estatal y recientemente con el fallecido ex rector Carlos Briseño, hemos visto que en todas esas batallas ha sido vencedor y estas son pruebas para los ojos de los dominados, pruebas de poder; Convertidas en reconocimiento y lealtad.

Lealtad porque estas pruebas que se han visto como ataques no a Raúl Padilla, sino a la Universidad de Guadalajara, y se puede entender que el líder ha sacado la casta por la Universidad.

Si faltan las pruebas del carisma de manera duradera, si el graciado con el carisma se muestra abandonado por su Dios o por sus poderes mágicos, o heroicos, si se le niega el éxito de manera duradera, y, sobre todo si su liderazgo no trae beneficios a sus seguidores ,es probable que su autoridad carismática desaparezca. Este es el genuino sentido carismático de la expresión “rey por la gracia de Dios”.

La dominación carismática pudiera ser la forma más rápida de dominación, pero también se puede convertir en la más efímera, y eso lo sabe Raúl, él no sólo necesita tener el mando (como una sombra) del grupo de poder, sino que ese mando se perciba dentro y fuera de la universidad, y cómo lograrlo, teniendo distintos cargos en los cueles demuestra su capacidad y éxito donde él se encuentre.

• Presidente de la Feria Internacional del Libro (FIL).
• Presidente del Fideicomiso del Centro Cultural Universitario.
• Presidente del Festival de Cine Mexicano.
• Presidente del Consejo Consultivo de Cultura de la UdeG .
• Presidente de Papirolas.
• Coordinador de la Cátedra Julio Cortázar.
• Presidente del Patronato del Teatro Diana.
• Presidente del Patronato de la Dirección de Producción Audiovisual.
• Presidente del Consejo de Administración del Corporativo de Empresas Universitarias.
• Presidente del Consejo Directivo de la Fundación UdeG.
• Profesor investigador titular C en el CUCSH.

Sería imposible que Raúl pudiera hacerse cargo de tiempo completo de por lo menos un tercio de los cargos anteriores. Las razones como hemos visto ya no son las de legitimar su dominación dentro de la Universidad, sino también la de los reconocimientos, ser recordado.

Pero no sólo es eso, también lo veo como una forma para que no exista una rutinización del carisma.

El hecho de tener presencia en muchos sectores de la Universidad y participaciones esporádicas, se convierte en dos cosas: el control total, y la renovación de su dominación carismática.

Considero que existe también una cuestión no sólo de control, también de reconocimiento, se percibe la necesidad de los elogios, de formar una reputación.
En su forma genuina la dominación carismática es de carácter específicamente extraordinario y fuera de lo cotidiano, representando una relación social rigurosamente personal, unida a la validez carismática de cualidades personales y a su corroboración. En el caso de que no sea puramente efímera sino que tome el carácter de una relación duradera, la dominación carismática que, por decirlo así, sólo existió en statu nascendi, tiene que variar esencialmente su carácter: se racionaliza (legaliza) o tradicionalisa o varias cosas en ambos aspectos.

Uno de los aspectos que han hecho que el tipo de dominación de Raúl padilla funcione, es que está dentro de una organización. Puesto que todas las organizaciones están regidas por una estructura de normas formales que son de carácter general, sin olvidar que ninguna organización funciona solamente en virtud de los procesos establecidos normativamente. Para realizar la norma se necesita la estructuración de voluntades a través de reglas informales.

Sumemos que las normas formales han sido instauradas por el grupo cercano al líder.
Actualmente veo muy difícil que haya una rutinización del carisma, porque la figura de Raúl Padilla no aparece constantemente en los medios, y únicamente lo hace para presentar acciones que indudablemente llamarán la atención, es decir, no hay un desgaste mediático.

Los sucesos acontecidos recientemente, como el suicidio del ex rector Carlos Briseño, el atentado contra su ex chofer y el asesinato del ex secretario particular; cimbro definitivamente los cimientos de la Universidad de Guadalajara, pero ésta no reblandecerá mientras Raúl Padilla siga haciendo lo que lo ha llevado al poder.

La cuestión de apostarle a los proyectos culturales le ha sido muy rentable, tanto para la Universidad como en lo personal, y si hablamos de las edificaciones faraónicas, como el Auditorio Telmex y la Biblioteca Juan José Arreola, no veo por donde se estatice el carisma, más bien se reafirma su dominación carismática dando ejemplos de ello.

También ha logrado afinidades y en muchos casos amistades con personajes de la vida cultural y política en México, relaciones que a fin de cuentas respaldan y fortalecen su liderazgo.

[1] Edición UdeG. (2009)
Listado de Rectores que ha tenido la Universidad de Guadalajara.[Internet] Universidad de Guadalajara. Disponible en: [
http://www.udg.mx/content.php?id_categoria=115&page=6] [Acceso el 29 de diciembre de 2009].
[2] Nota: Al referirme al "grupo" hablo del círculo de poder dentro de la UdeG, comandado por Carlos Ramírez Ladewig.
[3] Cuellar, M. (2002) La UdeG, en manos de mafia encabezada por Padilla. La Jornada. [Internet] 11 de marzo. Disponible en: [http://www.jornada.unam.mx/2002/03/11/040n1soc.php?printver=1] [Acceso el 29 de diciembre de 2009].
[4] Nota: Nombre que se asignaron (ya incluidos Raúl Padilla, Trinidad Padilla y Tonatiuh Bravo) un poco en broma a la muerte de Carlos Ramírez Ladewig, para marcar diferencia con la etapa en que éste había sido el jefe.
[5] Ramírez Ladewig, A.(2000) Historia de una traición.1era ed. México. Apocalíptica.Nota: en este apartado Ramírez Ladewig narra cómo su discípulo más aventajado lo traiciona.
[6] Weber, M. (1922)(2009)Economía y Sociedad. 2a ed. (Al español) México: FCE. 1922 (2008). México, pp. 193-194.
[7] Ibíd, p.194.
[8] Edición Udeg. (2009).La Universidad de Guadalajara de 1925 -1991. Reorganización de la Universidad. Universidad de Guadalajara. Disponible en: [http://www.udg.mx/content.php?id_categoria=116&page=7#periodosHistoricos06]. [Acceso el 29 de diciembre de 2009].
[9] Weber, M. (2007) Sociología del poder: Los tipos de dominación.1era ed. Edición Abellán Joaquín. España,Madrid: Alianza Editorial, pp. 115-116.
[10]Ibíd.

3 comentarios:

  1. Q onda Julián. Muy interesante entrada. La verdad no sabía nada acerca de Raúl Padilla y para ser sincero nunca me había interesado hehe.

    Me pareció muy interesante tu explicación sobre el poder carismático. Concuerdo contigo en cuanto a q el ser omnipresente le permite conservar el poder y le procurarse reconocimiento. Sin embargo, no creo q esto sea bueno o malo, después de todo, creo q todos necesitamos ser reconocidos. Como le dijo Zaratustra al sol: "¡Oh gran astro! ¿Cuál sería tu felicidad si no tuvieras aquellos para quienes iluminas? Hace diez años que vienes aquí, a mi caverna, y si no fuera por mí, por mi águila y mi serpiente, ya te habrías hastiado de tu luz y tu trayectoria... ".

    Estaría genial q escribieras más sobre la historia de la Udg.

    Saludos...

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  2. Chido Jesús por leerlo y más chido por comentarlo. Concuerdo contigo referente a los reconocimientos.

    La historia de la UdeG es riquísima. Espero seguir escribiendo sobre la Universidad. Tengo por ahí unos libros sobre la historia de la UdeG, pero lo más chido son las fotos, cuando quieras te las paso, saludos.

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  3. Orale, muchas gracias. Stamos n contacto.

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