6 de enero de 2010

Raúl Padilla: El carisma del Licenciado


Este artículo no intenta ser una apología a Raúl Padilla y mucho menos una diatriba. A continuación pretendo demostrar que el liderazgo del Lic. Raúl Padilla López es un liderazgo de origen carismático.

Mi interés hacia la personalidad de Raúl Padilla López no es reciente, empezó hace varios años cuando entré a la Universidad de Guadalajara, siendo honesto, ese interés crece mientras conozco más la historia contemporánea de la Universidad de Guadalajara, historia en la que indiscutiblemente no se puede analizar sin su figura.

Nació en Guadalajara en 1954, realizó sus estudios en el Colegio Cervantes, en la Escuela Preparatoria para Trabajadores “Licenciado José Parres Arias” y en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Guadalajara, obteniendo el grado de licenciado en Historia en 1977[1]

En 1975 el grupo[2] que manejaba la Universidad de Guadalajara sufrió un sacudimiento. Carlos Ramírez Ladewig, (el entonces líder) fue asesinado a balazos (oficialmente a manos de la guerrilla)[3], mientras circulaba en su automóvil Mercedes Benz en la ciudad de Guadalajara, por la avenida Niños Héroes.
Fue así como el grupo quedó a manos de Álvaro Ramírez Ladewig, el hermano de Carlos, quien apenas comenzaba a tener participación en los manejos del hermano.

El Mini-Sanedrín[4] llevó en 1977 a Raúl Padilla a la presidencia de la Federación de Estudiantes de Guadalajara (FEG), y en 1989 a la rectoría, "porque me pareció un joven con talento"[5].
Raúl Padilla tomó posesión como rector el primero de abril de 1989. En esa fecha empezaron sus diferencias con una parte del grupo.

Paralelamente se propició la formación, impulsada por Raúl, de otras organizaciones estudiantiles entre ellas la Federación de Estudiantes Universitarios (FEU) y de académicos, que mermaron el control que tenían los grupos tradicionales.

El proceso "democratizador" impulsado desde la rectoría fue bien recibido por los sectores de la universidad que siempre habían estado al margen de la política interna y que repudiaban el pistolerismo de la FEG. Las oposiciones internas, históricamente reprimidas, empezaron a crecer.

El nuevo grupo, en esencia el mismo, nada más que ahora comandado por Raúl Padilla, ya sin Álvaro Ramírez y el círculo cercano a Horacio García Pérez se fue afianzando y por fin, en octubre de 1991 se deshizo de la FEG. Hubo un periodo durante el cual la FEG y la FEU coexistieron y mantuvieron representantes ante el Consejo General Universitario.
Sin embargo, el 19 de octubre de 1991 se convocó a un referéndum con el objetivo de determinar "cuál era la organización mayoritaria". La FEU se quedó con los votos del estudiantado ante el Consejo. Fue el golpe más duro para la Federación de Estudiantes de Guadalajara.

La exposición de la dominación carismática la inicia Weber con una definición de carisma. Por carisma entiende Weber “la cualidad de una persona considerada como una cualidad extraordinaria"[6], por la que se considera que la persona que la posee está dotada de fuerzas o propiedades extraordinarias, no accesibles a cualquier persona, o que es una persona enviada por Dios o una persona modélica y que, por lo tanto, es un caudillo, guía o líder.

En este concepto de carisma, es totalmente indiferente cómo podría valorarse esa cualidad objetivamente, es decir, desde un punto de vista ético o estético o desde lo personal sea realmente considerada excepcional por los “seguidores” de la persona carismática.

En la dominación carismática, la creencia en la legitimidad del poder se basa precisamente en que la persona que lo ostenta tiene unas cualidades consideradas extraordinarias por sus “seguidores”. Quiere esto decir que en la legitimación propia de la autoridad carismática es decisivo cómo los seguidores valoren el carácter carismático de su líder.
En este sentido es determinante que el gobernante acredite sus cualidades a los ojos de sus seguidores, por lo que el portador del carisma tiene que suscitar permanentemente el reconocimiento por parte de sus seguidores para que su pretensión de poseer carisma sea verosímil y aceptada[7].

Se ha sostenido esa dominación carismática mediante el trabajo que ha realizado dentro de la Universidad de Guadalajara, en primera instancia con el plan de Desarrollo Institucional que ha generado, entre otras, las siguientes acciones: la creación de las Secretarías Auxiliar y Técnica de la Rectoría, las Direcciones Generales Académica, Administrativa y de Extensión Universitaria, así como de las Direcciones de Desarrollo Académico, de Enseñanza Media Superior, Escolar, de la Facultad de Estudios Políticos, Internacionales y de Gobierno, . Asimismo, el Consejo General Universitario aprobó las reformas al Reglamento General de la Ley Orgánica de la Universidad, artículos del 13 al 27 del Título Sexto, en materia de pago para los Comunicadores, sustento normativo de la primera fase del programa de homologación del personal académico; y del 30 al 64 del Título Octavo, en tratándose de la diversificación de procesos de titulación[8].

Con lo anterior es difícil deslegitimar ese liderazgo y por esas razones cimienta y fortalece su carisma, esas acciones extraordinarias tienen la dualidad de beneficiar a una comunidad.

Sin embargo, no debe llevar a pensar que esta necesidad de demostrar el carisma implique una dependencia del poder carismático, de la aprobación por parte de sus seguidores, con lo que el poder carismático sería un poder débil, “derivado”.

Tal como tipifica Weber, este tipo de dominación en el carisma genuino, es el reconocimiento un “deber” para la persona carismática; el reconocimiento del carisma no es la base de la legitimidad del poder carismático, sino la consecuencia de esas actividades extraordinarias. El líder carismático no busca la aceptación, sino que intenta convencer a los demás de su misión por las características excepcionales de la situación histórica, social o religiosa.[9]

Como vimos esas acciones que Raúl Padilla a logrado dentro de la Universidad, no son para que de esa forma busque una legitimación sino para demostrar que esos logros son consecuencia de esa personalidad extraordinaria y no asequible a cualquier otro.

Por lo que respecta al tipo de organización administrativa de una autoridad carismática, Max Weber contrasta sus características con las de la administración burocrática y la de la administración tradicional. La comunidad carismática es una comunidad basada en el sentimiento, en la que su aparato administrativo se caracteriza precisamente por la ausencia de cualificación profesional. Los miembros del aparato administrativo no son seleccionados por criterios estamentales ni por criterios familiares, sino por sus cualidades carismáticas.

A diferencia del sistema burocrático, en la administración de corte carismático no hay una “carrera” administrativa ni “ascensos”, sino sólo la voluntad del dirigente que elige a sus colaboradores según su inspiración y entendimiento a cualidades carismáticas del elegido. En la administración carismática no existe una delimitación de ámbitos de competencias ni tampoco concesiones de privilegios que permita una apropiación personal de los puestos.[10]

Esta voluntad del dirigente es clara dentro de la estructura de la Universidad, si bien es verdad que sí existe carrera y asensos dentro de la UdeG, es hasta cierto nivel, también es verdad que el líder carismático decide e impone los puestos clave dentro de la casa de estudios. Un ejemplo evidente es el periodo como Rector General de José Trinidad Padilla hermano de Raúl Padilla y Carlos Briseño, lacayo de Raúl, hasta el funesto episodio del año pasado; ese suceso, evidenció además el apoyo que Raúl tiene dentro y fuera de la Universidad, sus excelentes relaciones en los círculos de poder en la política mexicana.

La dominación carismática es irracional en el sentido de que no opera con reglas fijas. Se opone tanto a la dominación racional, especialmente la burocrática, como a la dominación tradicional, pues ambas son estructuras de poder estables, “ordinarias”, mientras que el carisma se caracteriza sobre todo por su carácter “extraordinario”.

El elemento que determina la efectividad del carisma es el reconocimiento de sus sometidos. Se trata de un sometimiento libre, nacido de la entrega a una revelación, al culto del héroe, a la confianza en un líder, y garantizado por alguna prueba, que originariamente era siempre un milagro. Pero este reconocimiento no es, en el carisma genuino, el fundamento de la legitimidad, sino que el reconocimiento es una obligación que tienen los sometidos de reconocer esa cualidad en virtud de sus pruebas. Desde un punto de vista psicológico este “reconocimiento” es una devoción totalmente personal, nacida del entusiasmo, de la esperanza o del desamparo.

Recordando los enfrentamientos que Raúl Padilla ha tenido con el gobierno estatal y recientemente con el fallecido ex rector Carlos Briseño, hemos visto que en todas esas batallas ha sido vencedor y estas son pruebas para los ojos de los dominados, pruebas de poder; Convertidas en reconocimiento y lealtad.

Lealtad porque estas pruebas que se han visto como ataques no a Raúl Padilla, sino a la Universidad de Guadalajara, y se puede entender que el líder ha sacado la casta por la Universidad.

Si faltan las pruebas del carisma de manera duradera, si el graciado con el carisma se muestra abandonado por su Dios o por sus poderes mágicos, o heroicos, si se le niega el éxito de manera duradera, y, sobre todo si su liderazgo no trae beneficios a sus seguidores ,es probable que su autoridad carismática desaparezca. Este es el genuino sentido carismático de la expresión “rey por la gracia de Dios”.

La dominación carismática pudiera ser la forma más rápida de dominación, pero también se puede convertir en la más efímera, y eso lo sabe Raúl, él no sólo necesita tener el mando (como una sombra) del grupo de poder, sino que ese mando se perciba dentro y fuera de la universidad, y cómo lograrlo, teniendo distintos cargos en los cueles demuestra su capacidad y éxito donde él se encuentre.

• Presidente de la Feria Internacional del Libro (FIL).
• Presidente del Fideicomiso del Centro Cultural Universitario.
• Presidente del Festival de Cine Mexicano.
• Presidente del Consejo Consultivo de Cultura de la UdeG .
• Presidente de Papirolas.
• Coordinador de la Cátedra Julio Cortázar.
• Presidente del Patronato del Teatro Diana.
• Presidente del Patronato de la Dirección de Producción Audiovisual.
• Presidente del Consejo de Administración del Corporativo de Empresas Universitarias.
• Presidente del Consejo Directivo de la Fundación UdeG.
• Profesor investigador titular C en el CUCSH.

Sería imposible que Raúl pudiera hacerse cargo de tiempo completo de por lo menos un tercio de los cargos anteriores. Las razones como hemos visto ya no son las de legitimar su dominación dentro de la Universidad, sino también la de los reconocimientos, ser recordado.

Pero no sólo es eso, también lo veo como una forma para que no exista una rutinización del carisma.

El hecho de tener presencia en muchos sectores de la Universidad y participaciones esporádicas, se convierte en dos cosas: el control total, y la renovación de su dominación carismática.

Considero que existe también una cuestión no sólo de control, también de reconocimiento, se percibe la necesidad de los elogios, de formar una reputación.
En su forma genuina la dominación carismática es de carácter específicamente extraordinario y fuera de lo cotidiano, representando una relación social rigurosamente personal, unida a la validez carismática de cualidades personales y a su corroboración. En el caso de que no sea puramente efímera sino que tome el carácter de una relación duradera, la dominación carismática que, por decirlo así, sólo existió en statu nascendi, tiene que variar esencialmente su carácter: se racionaliza (legaliza) o tradicionalisa o varias cosas en ambos aspectos.

Uno de los aspectos que han hecho que el tipo de dominación de Raúl padilla funcione, es que está dentro de una organización. Puesto que todas las organizaciones están regidas por una estructura de normas formales que son de carácter general, sin olvidar que ninguna organización funciona solamente en virtud de los procesos establecidos normativamente. Para realizar la norma se necesita la estructuración de voluntades a través de reglas informales.

Sumemos que las normas formales han sido instauradas por el grupo cercano al líder.
Actualmente veo muy difícil que haya una rutinización del carisma, porque la figura de Raúl Padilla no aparece constantemente en los medios, y únicamente lo hace para presentar acciones que indudablemente llamarán la atención, es decir, no hay un desgaste mediático.

Los sucesos acontecidos recientemente, como el suicidio del ex rector Carlos Briseño, el atentado contra su ex chofer y el asesinato del ex secretario particular; cimbro definitivamente los cimientos de la Universidad de Guadalajara, pero ésta no reblandecerá mientras Raúl Padilla siga haciendo lo que lo ha llevado al poder.

La cuestión de apostarle a los proyectos culturales le ha sido muy rentable, tanto para la Universidad como en lo personal, y si hablamos de las edificaciones faraónicas, como el Auditorio Telmex y la Biblioteca Juan José Arreola, no veo por donde se estatice el carisma, más bien se reafirma su dominación carismática dando ejemplos de ello.

También ha logrado afinidades y en muchos casos amistades con personajes de la vida cultural y política en México, relaciones que a fin de cuentas respaldan y fortalecen su liderazgo.

[1] Edición UdeG. (2009)
Listado de Rectores que ha tenido la Universidad de Guadalajara.[Internet] Universidad de Guadalajara. Disponible en: [
http://www.udg.mx/content.php?id_categoria=115&page=6] [Acceso el 29 de diciembre de 2009].
[2] Nota: Al referirme al "grupo" hablo del círculo de poder dentro de la UdeG, comandado por Carlos Ramírez Ladewig.
[3] Cuellar, M. (2002) La UdeG, en manos de mafia encabezada por Padilla. La Jornada. [Internet] 11 de marzo. Disponible en: [http://www.jornada.unam.mx/2002/03/11/040n1soc.php?printver=1] [Acceso el 29 de diciembre de 2009].
[4] Nota: Nombre que se asignaron (ya incluidos Raúl Padilla, Trinidad Padilla y Tonatiuh Bravo) un poco en broma a la muerte de Carlos Ramírez Ladewig, para marcar diferencia con la etapa en que éste había sido el jefe.
[5] Ramírez Ladewig, A.(2000) Historia de una traición.1era ed. México. Apocalíptica.Nota: en este apartado Ramírez Ladewig narra cómo su discípulo más aventajado lo traiciona.
[6] Weber, M. (1922)(2009)Economía y Sociedad. 2a ed. (Al español) México: FCE. 1922 (2008). México, pp. 193-194.
[7] Ibíd, p.194.
[8] Edición Udeg. (2009).La Universidad de Guadalajara de 1925 -1991. Reorganización de la Universidad. Universidad de Guadalajara. Disponible en: [http://www.udg.mx/content.php?id_categoria=116&page=7#periodosHistoricos06]. [Acceso el 29 de diciembre de 2009].
[9] Weber, M. (2007) Sociología del poder: Los tipos de dominación.1era ed. Edición Abellán Joaquín. España,Madrid: Alianza Editorial, pp. 115-116.
[10]Ibíd.

El voto nulo en México: Antecedentes, movimiento y consecuencias


La historia del Voto en México está por cumplir su bicentenario de vida; fue en el año de 1812 cuando los mexicanos votaron por primera vez. El voto no era universal y estaba muy lejos de ser lo que conocemos actualmente, pero no olvidemos que la Nueva España se encontraba sumergida en la guerra por su independencia.

En esos dos siglos las transformaciones del derecho electoral han cambiando junto con las guerras, revoluciones, crisis y actualmente la transición democrática.

Se recuerdan momentos importantes en todo ese periodo, como la ley de Francisco I. Madero en 1911, buscando los instrumentos encargados de llevar elecciones limpias, motivado por tres décadas porfiristas.

Para 1918 se garantiza el derecho al voto secreto y en 1953 se da un enorme salto al decretar el derecho al voto femenino.

En la actualidad, el derecho electoral es universal, libre, secreto y además obligatorio, en donde no hay distinciones entre ciudadanos.

Este derecho tan anhelado parece dar otro giro dentro de estos doscientos años, en el cual los debates han sido necesarios para entender básicamente dos planteamientos, surgidos sobre el tema del voto nulo.

Antes de continuar, me parece conveniente citar textualmente lo que el Código Federal de procedimientos Electorales, (de aquí en adelante, COFIPE), menciona sobre el voto nulo[1]:

Art. 274.
2. Son votos nulos:

a) Aquel expresado por un elector en una boleta que depositó en la urna, sin haber marcado ningún cuadro que contenga el emblema de un partido político.
b) Cuando el elector marque dos o más cuadros sin existir coalición entre los partidos cuyos emblemas hayan sido marcados.

Artículo 277.
1. Para determinar la validez o nulidad de los votos se observarán las reglas siguientes:
a) Se contará un voto válido por la marca que haga el elector en un solo cuadro en el que se contenga el emblema de un partido político, atendiendo lo dispuesto en el párrafo 2 del artículo inmediato anterior.
b) Se contará como nulo cualquier voto emitido en forma distinta a la señalada.
c) Los votos emitidos a favor de candidatos no registrados se asentarán en el acta por separado.

Art. 279
2. En ningún caso se sumarán a los votos nulos las boletas sobrantes que fueron inutilizadas.

Después de lo anterior queda claro lo que la ley marca como voto nulo. Con esta definición podremos entender de una forma precisa la base de los debates que se vivieron en torno a dicho voto, contextualizándolo en las elecciones intermedias del 5 de julio de 2009 en nuestro país.

Anular el voto ha sido tan vigente como el voto mismo, promoverlo es más reciente. En nuestro país fue hasta el miércoles 11 de mayo de 2005 que la diputada Eliana García Laguna (PRD) presentó ante la sesión de la Comisión Permanente del Congreso de la Unión la iniciativa de ley para reconocer la figura del “voto en blanco” en las elecciones y que cuando estos votos (nulos) sean mayoría se repitan los comicios con nuevos candidatos de los partidos políticos. [2]

La iniciativa pretendía reformar el COFIPE en el sentido de que si los votos nulos obtenidos en una elección fueran mayores a los votos obtenidos por los candidatos de dicha elección, entonces los partidos debiesen elegir diferentes candidatos, pues los anteriores no lograron convencer al electorado.

La iniciativa de la diputada Eliana García, como muchas otras, se quedó en iniciativa, popularmente dicho en la congeladora. Lo anterior se puede decir después de 4 años de haber sido presentada.

Fue hasta el año pasado cuando se volvió hablar del tema, lo que llamó mucho la atención es que no fue la clase política la promotora de este debate, sino la ciudadanía.

El debate se fue suscitando de manera gradual, empezando en foros electrónicos, así como en redes sociales on-line, llegando a ocupar espacios en los principales canales de televisión, primeras planas de diarios nacionales, declaraciones de todas las fuerzas políticas nacionales; provocando un debate en muchos sectores a nivel nacional.

El contexto del debate fue la contienda intermedia electoral, que se viviría el 5 de Julio del año pasado.

Para que existiese un debate, se fueron formando grupos “anulistas” de manera espontánea y desarticulados unos de otros, promoviendo el voto nulo, y del otro lado más que grupos fue un bloque, promoviendo el voto por algún candidato.

Destaco que el movimiento “anulista” pudo entrar en los medios de comunicación sin presupuesto, pudo dominar en cuestión de días algo que para muchos políticos les resulta muy complicado y es la red cibernética.

Consideremos que el debate se manejó en las principales televisoras y diarios nacionales, no por considerarse desde su inicio como una noticia o tema mediático, (factores indispensables que los medios de comunicación consideran para su transmisión); lo que llevó al voto nulo a escala nacional, fue el éxito de su origen, y éste se gestó en internet, en blogs, correos electrónicos, así como en las redes sociales Facebook y Twiter.

Este éxito se puede explicar por dos razones, la primera:

Por una insatisfacción con el sistema político en México: partidos políticos, sus actores y las instituciones que organizan y validan los procesos electorales. La manifestación más primaria y evidente del hartazgo es la percepción de que los candidatos después de las elecciones frecuentemente incumplen sus promesas de campaña y una vez que arriban al poder no diseñan e impulsan buenas políticas públicas que beneficien a los ciudadanos. Además ha aumentado la percepción de que la elección de los candidatos es realizados por la cúpulas partidistas, ligados a grupos fácticos, tal como grupos empresariales o religiosos, quienes son los que deciden las candidaturas más importantes de los partidos; por ejemplo las candidaturas de los diputados federales plurinominales quienes generalmente representan a las fracciones parlamentarias en el Congreso federal[3].

Lo anterior se puede complementar con los resultados de la Encuesta Nacional sobre Cultura Política y Prácticas Ciudadanas (2008).[4]

* Uno de cada dos ciudadanos mexicanos cree que México vive en una democracia, y uno de cada tres dijo estar insatisfecho con la misma.
* Cerca de la mitad de los entrevistados opinaron que en México estamos más cerca de un gobierno que se impone, que de uno que consulta.
* El 60 por ciento de los ciudadanos dijo tener poco o nada de interés en la política. Lo anterior puede estar vinculado a que alrededor de la mitad de los ciudadanos dijeron estar de acuerdo con que “la política es a veces tan complicada que las personas como usted no entienden lo que sucede”, y con que “a las personas del gobierno no les interesa mucho lo que las personas como usted piensan”. También puede estar asociado al hecho de que tres de cada cuatro ciudadanos opina que lo que los diputados y senadores toman más en cuenta al elaborar las leyes son sus propios intereses o los de sus partidos.

Este descontento social facilitó la convergencia entre la ciudadanía. Al parecer nada más faltaba la voluntad de un grupo para que apresuradamente fuera tema nacional.

Otro motivo del éxito del voto nulo fue el “Efecto Streisand”[5], que significa lo siguiente:

El efecto Streisand es un fenómeno de Internet en el que un intento de censura u ocultamiento de cierta información fracasa o es incluso contraproducente para el censor, ya que ésta acaba siendo ampliamente divulgada, recibiendo mayor publicidad de la que habría tenido si no se la hubiese pretendido acallar.
Normalmente, estos intentos de censura se dirigen hacia fotos, archivos o páginas web, especialmente mediante cartas que amenazan con emprender acciones legales por parte del censor. Lejos de ser eliminada, dicha información recibe gran publicidad, y acaba siendo rápidamente distribuida a través de Blogs, sitios de noticias o sistemas P2P. Este efecto ocurre, según el experto en internet John Gilmore, porque la Red interpreta la censura como un daño o ataque hacia ella.

Estas dos razones sin duda originaron un movimiento, y fue esto lo que llevo el tema del voto nulo a discusiones no sólo de café, sino a debates en universidades y círculos intelectuales, en las cuales se encontraban los que están a favor y los que están en contra.

Después de revisar durante la campaña electoral de 2009 la postura de las dos partes encontré que la mayoría de los que están a favor del voto nulo argumentan la falta de honestidad y eficacia en los gobernantes, piden mejores candidatos y dicen que no hay interés en la ciudadanía por parte del gobierno.

Varios repiten que es mala nuestra clase política, también comentan en varias ocasiones que mediante el significado que pueda tener el voto nulo se mejorará la democracia.

Ven con necesidad una reforma del Estado, y esperan una reacción de los partidos políticos.
En los comentarios que se declaraban en contra del voto nulo argumentan que anular el voto es un suicidio político, es darle más juego a los grandes intereses políticos.

Dicen que los anulistas tienen pulsiones autoritarias, en varias declaraciones se repite que el voto nulo es una mala estrategia, pérdida de tiempo y que el llamado al voto nulo es decir que todo está podrido, cuando según los opositores no se trata de generalizar, pues de esa manera nadie se responsabiliza.

Un punto en el que las dos posturas están de acuerdo es que se le debe exigir a los gobernantes para que así cumplan.

Estos puntos fueron en general los discutidos por las dos partes o las muchas partes como se le quiera ver.

Después de las elecciones del 5 de julio los grupos “anulistas se empezaron a reunir ya como un movimiento de manera periódica, organizando asambleas en diferentes ciudades, una de ellas la realizaron por Internet, analizando de esa manera el rumbo del movimiento y sus principios; cuestiones que fueron difíciles durante el proceso electoral, ya que como he mencionado eran grupos desarticulados entre ellos, en donde era difícil plantear posturas, cada grupo planteaba y se definía de manera unilateral, pero eso sí, buscando un mismo objetivo que fue la promoción del voto nulo.

Ya el tema no se encuentra en los medios masivos de comunicación, tampoco en las calles; se encuentra en las personas y grupos que vieron una opción y causa en dicho movimiento. Es difícil que pueda resurgir el tema del voto nulo, por la sencilla razón de no estar en tiempos electorales.

Algo que me es importante comentarlo, es que el movimiento “anulista” en su mayor grado son jóvenes, y en gran parte de clase media, con niveles medios y medios altos de educación, donde la mayoría cuenta con una computadora en su casa. También se destaca que los estados que obtuvieron mayores resultados favorables de votos nulos, fueron estados con índices más altos de PIB per cápita.

La singularidad de este movimiento es haberse fraguado mediante Internet, además de ser un movimiento juvenil, en una de las declaraciones durante el proceso electoral fue que estos jóvenes (anulistas) tuvieron su primera participación electoral en el 2000, es decir ya en la transición democrática, este segmento de la población puede pedir la anulación del voto sin problemas, en cambio muchos adultos que por muchos años esperaron esta transición no comprenden esa postura.

El bloque (como lo llamé) de personas que estuvieron en contra del voto nulo, siguen donde mismo, pues los opositores nunca vieron esa condición más allá de su planteamiento. Mientras otros apuestan a favor de votar por los candidatos pero exigiéndoles y además estar atentos en su manera de actuar en el servicio público.

Si pudiera profundizar más sobre el tema lo haría en el aspecto de los grupos “anulistas”, por ejemplo, conocer quiénes son sus organizadores, de dónde surgieron específicamente. También me enfocaría en el tema gigantesco que es la Internet, ya que este fenómeno de las Redes Sociales On-Line, sigue siendo un tema poco investigado para las ciencias sociales.

Lo considero de gran importancia, porque no es una cuestión de analizar la tecnología y los sistemas de aprendizaje, es analizar otra forma de comunicación, en donde millones y millones de personas interactúan; tanto que la Internet ha sido factor decisivo en los resultados de algunas elecciones y también se han prohibido (las Redes Sociales) en algunos países.
Finalizando digo que no hay que minimizar el movimiento “anulista”; independientemente de la calidad moral de algunas personas que integran dichos movimientos, los argumentos de inconformidad me parecieron pertinentes, y los hago míos.

Los resultados cuantitativos de la pasada elección, reflejan sin duda una tendencia positiva en los votos nulos, pero eso no da para hablar de un éxito o fracaso del movimiento anulista, ya que el éxito únicamente será reflejado en las iniciativas promovidas y aceptadas por el movimiento.

El movimiento en su totalidad me pareció muy interesante, vi una politización de la sociedad y siempre esto será benéfico para una sociedad que tiene de dirigentes a personas que no siempre son las más capaces pero continúan por la poca participación ciudadana.

También propongo a los ciudadanos en general, estar atentos a la hora de designar a los representantes del gobierno, y conocer desde quien es nuestro diputado hasta saber quién es nuestro presidente de colonos.

En definitiva la clase política mexicana se encuentra en un profundo hoyo de desprestigio, del cual no han salido, porque cada día lo cavan más y más , al no ver la luz de salida… cavan más el hoyo; o simplemente no quieren o rectificar el rumbo.


[1] México. Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales. Artículos 274, 277 y 279. (2009) [Internet] Disponible en:< http://normateca.ife.org.mx/internet/files_otros/NFI/REG2.pdf> [Acceso el 1 de diciembre de 2009].
[2] Cámara de diputados. (2005) [Internet] Disponible en: <http://www3.diputados.gob.mx/index.php/camara/005_comunicacion/b_agencia_de_noticias/001_2005/05_mayo/10_10/1981_propone_diputada_garcia_laguna_que_se_considere_la_figura_del_voto_en_blanco_en_la_eleccion_de_legisladores> [Acceso el 1 de diciembre de 2009].
[3] Jaen Jimenez, B. (2009) Del voto nulo a la participación ciudadana. Universidad de Guadalajara. [Internet] Disponible en: <http://www.cuci.udg.mx/estudiosregionales/ponencias/mesa%204/Bernardo%20Jaen%20Jimenez.pdf> [Acceso el 27 de noviembre de 2009].
[4] Encuesta Nacional sobre Cultura Política y Practicas Ciudadanas. (2009)México. Secretaría de Gobernación [Internet] Disponible en: < http://www.encup.gob.mx/encup/index.php?page=cuarta-encup-resultados> [Acceso el 27 de noviembre de 2009]
[5] Wikipedia (2009) Efecto Streisand [Internet] Disponible en: <http://es.wikipedia.org/wiki/Efecto_Streisand> [Acceso el 27 de noviembre de 2009].