13 de septiembre de 2011

Ser Sociólogo*



En la cultura Azteca los jóvenes se instruían referente a las artes del conocimiento, filosofía y religión en el Calmécac, también ahí se les enseñaba la tradición y la medición del tiempo. El paso por el Calmécac era el comienzo del camino que los convertiría en Tlamatinime, o lo que en nuestros días se conoce como hombres sabios, aquellos que entienden la relación e influencia entre el Yo y el todo, entre el ayer y el mañana.

La historia dejó atrás el Calmécac y trae la Universidad; es cierto que no son estrictamente lo mismo, sin embargo, el fin une: “la búsqueda de la explicación”.

Ahora en la Universidad el conocimiento está diversificado en ciencias, una de ellas es la sociología, perteneciente a las ciencias sociales.

Nosotros estudiamos sociología, y aceptarla como parte nuestra es, también aceptar las responsabilidades de aquel que entiende los por qué y los cómo del hombre entre sociedad, de su entorno, de lo cotidiano y lo ideal.

Sin embargo, en nuestro contexto esa responsabilidad se multiplica. Como sociedad vivimos en una etapa de transición, de reinterpretación, inclusive, dando paso a una nueva era.

Es así que al conocer las consecuencias de nuestras acciones, nuestro modo de actuar, es decir, nuestra participación en el entorno social, influenciado por cuestiones éticas y morales; tendrán que estar a la altura de las responsabilidades que trae el dinamismo social.

El sociólogo Wright Mills en La imaginación sociológica nos dice, “el investigador social no es sólo un hombre corriente. Su misma tarea trasciende intelectualmente el ambiente en que vive, y hace esto cuando examina el orden económico de la Inglaterra del siglo XIX o la jerarquía de posiciones sociales de los Estados Unidos del siglo XX, las instituciones militares de la Roma imperial o la estructura política de la Unión Soviética”.

Sin embargo, además de actuar con responsabilidad y ser en cierto sentido privilegiados socialmente, ser sociólogo, tiene que estar siempre acompañado de humildad.

Aristóteles decía: “los grandes conocimientos engendran grandes dudas”; y esa humildad en la frase, tiene que estar en aquellos que en cualquier medida sean poseedores de conocimiento. Además, esas dudas son el motivo para que avance el conocimiento, y es justificación de nuestra constante preparación y formación.

Ser sociólogo es utilizar la historia con la madurez de quien ve los sucesos como situaciones particulares, pero a la vez, como consecuencias generales, que observa a los personajes en su pasado y futuro; integrándolos para dejar atrás la historia de bronce. También debemos aproximarnos a los sucesos e imágenes, enfocar para analizar pero desenfocar para ver en perspectiva. Volver a la historiografía para tener visión ante la neblina de la desinformación, de la ignorancia, siempre buscando el bien común.

No debemos perder la autonomía moral y la racionalidad independiente, pues estos elementos nos darán la agudeza y certeza en nuestras decisiones, en nuestro actuar.

Ser sociólogo no es cosa fácil pero qué es fácil en nuestros días, asumamos pues el camino y oficio que hemos elegido. Citando nuevamente a Wright Mills “El trabajo intelectual es la elección de un tipo de vida tanto como de una carrera; sépalo o no, el trabajador intelectual forma su propio yo a medida que trabaja por perfeccionarse en su oficio; para realizar sus propias potencialidades y aprovechar las oportunidades que se ofrezcan en su camino, forma un carácter que tiene como núcleo las cualidades del buen trabajador”.

Concluyo diciendo: Ser sociólogo tiene que estar instruido por el ser sociológico, el cual se forma con los valores éticos y morales, con la responsabilidad social, humildad y todos aquellos elementos que aporten siempre en la construcción de una mejor sociedad.

















*Discurso ofrecido a mis compañeros de generación. Viernes 9 de septiembre 2011.

27 de julio de 2011

Mestizaje e Identidad en América Latina




El americano se siente europeo por su origen, pero inferior a éste por su circunstancia.
Se transforma en un inadaptado, se considera superior a su circunstancia
e inferior a la cultura de la cual es origen.
Siente desprecio por lo americano y resentimiento contra lo europeo.

Leopoldo Zea.


Cuenta la leyenda Tolteca, que el soberano Topilzin al tomar el mando adopta el nombre de Quetzalcóatl como veneración al dios creador de la humanidad, asimismo, tras un trágico suceso, Topilzin ahora llamado Quetzalcóatl, tuvo que abandonar Tula, recorrió el Altiplano Central hasta llegar a Coatzacoalcos, donde se embarcó y partió por el mar prometiendo volver junto con sus hermanos, seres blancos y barbados igual que él.

En un periodo posterior a la civilización Tolteca, cuando los mexicas fundan Tenochtitlán en 1325, adoptan la filosofía, los ritos y los mitos cosmogónicos de aquellas culturas fundacionales de Mesoamérica, entre ellas la leyenda del regreso de Quetzalcóatl.

Siglos después, antes de la conquista española, comenzaron a ocurrir ciertos presagios que vaticinaban la caída del gran imperio Azteca. Moctezuma quien gobernaba en ese momento, no estaba cierto de qué sería lo que provocaría la caída de su imperio, hasta que un día fue informado de la llegada por las costas del Golfo, “de unas como torres o cerros pequeños que venían flotando por encima del mar. En ellos venían gentes extrañas de carnes muy blancas, más que nuestras carnes, todos los más tienen barba blanca y el cabello hasta la oreja les da… Tal noticia despertó la angustia de Motecuhzoma y movido a temor envío mensajeros y dones a quienes creyó que eran posiblemente Quetzalcóatl y otros dioses que volvían, según lo anunciado con sus códices y tradiciones”. (Portilla, 1959, p.15).

El encuentro con aquellos seres que al poco tiempo se supo que no eran dioses sino una invasión, ocurrió en diferentes zonas del continente que empezaba a conquistarse, diferentes culturas e imperios fueron sometidos, unos tardaron un poco más que otros, pero finalmente fueron conquistadas todas las grandes civilizaciones, de lo que hoy y gracias a un político francés del siglo XIX, conocemos con el nombre de “Amérique latine”. (Marras, 1992, p.15)

Sin embargo, América Latina es el resultado del encuentro entre dos mundos, como se le ha llamado después de quinientos años, asimismo, lo que se constituye como Latinoamericano es el resultado del mestizaje. “La Malinche estableció el hecho central de nuestra civilización multirracial, mezclando el sexo con el lenguaje. Ella fue la madre del hijo del conquistador, simbólicamente el primer mestizo. Madre del primer mexicano, del primer hijo de sangre española e indígena”[1]. (Fuentes, 1998, p. 124).

Los conquistados recibieron la categorización de indios, raza distinta a la blanca de los conquistadores, y así como con la Malinche, muchas otras mujeres de todas las latitudes americanas, en primera instancia, procrearon la mezcla entre dos razas, entre dos culturas tan distantes como los continentes, como el lenguaje y como sus dioses. El mestizaje crea, convierte y une, pero también recodifica; sincretizó dos filosofías, sin olvidar que una se impone a otra y sólo queda una cosmovisión. Es así que el mestizo será el soporte del sincretismo, mientras la cultura precolombina decae al igual que su cosmovisión.

Aquella mezcla entre razas, aquel mestizaje, se reconoce a sí mismo ante la existencia del otro, quien(es) “son aquellos cuyas opiniones sobre nosotros internalizamos. Pero también son aquellos respecto de los cuales el sí mismo adquiere su carácter distintivo y específico” (…) “Por consiguiente, identidad en un sentido personal, es un hecho que el individuo presenta a los demás y que los demás le presentan a él”. (Larrain, 2004, p. 45) Esa identidad personal, se convierte en una identidad colectiva, las dos identidades están interrelacionadas, no puede haber una sin la otra.

Los individuos se definen en sus relaciones sociales y la sociedad se reproduce y cambia a través de las acciones individuales. Las identidades personales son configuradas por las identidades colectivas culturalmente definidas, pero éstas a su vez no pueden existir separadas de los individuos. (2004. p.50)

Dicho proceso constructor de la identidad del latinoamericano, se sitúa en el periodo de la colonización de América Latina, debido a que la identidad colectiva está dotada por un sistema de creencias actitudes y comportamientos, los cuales fueron elementos impuestos en el periodo colonizador. La Colonia fue un periodo largo, exhaustivo, de sangre y cruz, doloroso, determinante en lo que ahora somos. Como sabemos, “la producción histórica de América Latina, comienza con la destrucción de todo un mundo histórico, probablemente la más grande destrucción socio-cultural y demográfica de la historia que haya llegado a nuestro conocimiento”. (Quijano, 2008, p. 155)

Sin embargo, como se ha comentado, y ante esa imposición-adaptación, se construye una identidad que en un largo proceso, como fue la colonización, deriva en el proceso histórico del periodo de independencias en América, que resulta del mestizaje y la identidad de una nueva raza, de su expansión, es también la consecuencia del debilitamiento de la Corona española en Europa, de la Ilustración, entre otros factores, además, comienza la idea de nación y nacionalidades, del ciudadano; todo lo anterior son “vínculos de homogeneidad cultural. Su característica principal es el sentimiento del nosotros colectivo”. (Recondo, 1997, p. 115)

Estas ideas adoptadas, se utilizan para derrotar al español en ese periodo independentista y al mismo tiempo, al tomar su posición heredan y se benefician los mestizos, caudillos, dictaduras, gobiernos democráticos y los presidencialismos, de la colonialidad del poder.

Es cierto que en la actualidad, ese sentimiento del nosotros colectivo ha permitido la unidad nacional de los países latinoamericanos, actualmente las naciones son solidas y se identifican, sin embargo Latinoamérica es heterogénea y en esta identidad latinoamericana hay un mundo indígena, hay una total resistencia desde la conquista, hay un reclamo por su tierra ancestral, que primero fue arrebatada por el español y después por el mestizo, con el que se ha interrelacionado, se han adaptado pero siempre bajo las condiciones del mestizo, que han obligado a concentrarse en las regiones más desprotegidas e incomunicadas. El mestizo latinoamericano se comporta como conquistador. Los movimientos de reivindicación indígena, así como el EZLN en México, entre muchos otros, han mostrado la cara de ese eurocentrismo.

Esa relación indígena-mestizo, dificulta el proceso de identidad en América Latina, debido a que si bien el mestizo se benefició y tomó el control que antes tenían los españoles en América, los mestizos a diferencia de los españoles nacieron en América y además provienen de la mezcla entre español e indígena.

Las discusiones referente a la existencia de una filosofía latinoamericana, además de ser filosofía, constituyen esa fuerza desde los más profundo, que ha sido aplastado por esa modernidad, pero además, hay reclamo e identidad en la construcción de una filosofía latinoamericana que cohesione y que haga de Latinoamérica una sola raza, la quinta raza como diría Vasconcelos, aquella que por su fortaleza y evolución cultural, su mestizaje y aceptación del otro, se impondrá ante la raza hegemónica, la sajona que ante el pecado de haber exterminado a las culturas existentes en la conquista de Norteamérica, y por su hermetismo ante la mezcla, están destinados a desaparecer.

Una de las grandes paradojas que tiene Latinoamérica, es ser inmensamente rica en sus recursos naturales, mientras su población es tremendamente pobre, esa paradoja es impuesta, precisamente por la modernidad.

Hay también un bloque de países que se oponen en ciertos sentidos a ese eurocentrismo, la izquierda política ha pintado un gran sector de Latinoamérica, lo cual no nos debería de sorprender si se conoce la historia del continente, sin embargo, también están los países que siguen manteniendo dependencia a Estados Unidos, países que permiten que el modelo hegemónico norteamericano, colonial, se mantenga en la zona.

Esa resistencia también nos muestra que América Latina se encuentra despertando, los estudios latinoamericanos van en aumento, esa construcción de pensamiento teje una visión latinoamericanista y que digámoslo, es dispar entre los países de la región y en sus procesos históricos. Ese pensamiento, es el que podrá independizar a Latinoamérica.

Una de las características que inevitablemente se tienen que valorar para lograr esa identidad latinoamericana, está por encima de sus gobiernos, Latinoamérica se identifica por su historia, por su padecimiento, casi en su totalidad por el idioma, su religión, por su espacio, su multicultularidad, y su literatura, la cual ha tenido un significado de gran relevancia para el pensamiento latinoamericano, como decía Julio Cortázar (1977) al referirse al Boom latinoamericano, “en un momento histórico para América Latina, en que está dominada por un imperialismo que la quiere convertir un una fabrica o colonia, aparecen cinco seis u ocho excelentes escritores, lanzan un montón de libros y de golpe crean un estado de conciencia que abarca todo el continente” y además esa conciencia se consolidó porque el latinoamericano se empezó a leer y a recomendar, se identificó en las novelas de la dictadura, en la geografía de macondo o buscando empleo como traductor de francés en el centro histórico de México.

Reconocemos las ideas del escritor como propias, porque padece un contexto similar y compartimos la misma historia, eso entonces, cohesiona e identifica, además, genera confianza en el nosotros colectivo porque citando nuevamente a Cortázar, leerse a sí mismo es un acto revolucionario. De esta manera la búsqueda de la independencia latinoamericana comienza por identificarnos, esto se logra al leernos y pensarnos.






[1] Nota: La intención de dicha cita, es para poder ejemplificar el nacimiento y representación del mestizaje, más allá de saber quién fue realmente el primer hijo entre español e indígena. Sin embargo, se le reconoce a Gonzalo Guerrero ser el padre del mestizaje, debido a que naufragó y llegó a las costas de Yucatán en 1511. Se aculturalizó, tuvo familia y peleó contra los conquistadores años después.


Referencias.
Cortázar, Julio. Entrevista a Julio Cortázar, En A Fondo. España, Radio Televisión Española 1977. Disponible en: http://video.google.com/videoplay?docid=-3562250863327291954
Fuentes, Carlos. Vida y muerte del mundo indígena En el Espejo enterrado. México, 1998 p. 124.
Larrain, Jorge. Identidad y modernidad en América Latina. México, Océano, 2004. pp. 45,50.
Marras, Sergio. América Latina, marca registrada. Buenos Aires: Grupo Editorial Zeta, 1992 p.15.
Portillo, Miguel. Primeras noticias de la llegada de los españoles En La visión de los vencidos, México, Universidad Nacional Autónoma de México. 2007 p. 15.
Quijano, Anibal. Don Quijote y los molinos de viento en América Latina en Revista Ecuador Debate, Quito, Núm. 73, p. 155. Disponible en: http://www.flacsoandes.org/dspace/handle/10469/1757
Recondo, Gregorio. Lapasión latinomaericana por la identidad y su problema. En Identidad, Integración y Creación Cultural en América Latina. Argentina, UNESCO, Fundación Editorial de Belgrano, 1997 p. 115.

3 de julio de 2011

2 de Julio


Las masas humanas más peligrosas son aquellas en cuyas venas ha sido inyectado el veneno del miedo... del miedo al cambio
Octavio Paz.


Fue la primera vez que voté en una elección para presidente de México, sin embargo, sabía que no sólo se elegía una candidatura, también se jugaba la continuidad de un proyecto que había desaprovechado los índices de legitimidad del 2 de julio de 2000, para poder reformar aquellos problemas y conflictos que habían llevado a nuestro país a severas crisis sociales, económicas y políticas. Era momento de cambiar, si la sociedad había cambiado de partido político, también esperaba un cambio en el actuar del gobernante, es decir, un cambio de rumbo.


El país fue entregado al gobierno de transición, junto con enormes listas y agendas de complicaciones, se entregó un paciente enfermo. Uno de los virus fue la cultura política, la del fraude, corrupción, compadrazgo, nepotismo, corporativismo, influyentísimo y todo delito o acción que permitiera mantener al régimen posrevolucionario; que lograra el equilibrio de un sistema autoritario basado en la hegemonía de un partido oficial y principalmente del presidencialismo.

Este presidencialismo, evidentemente, permitía al presidente imponerse ante cualquier otro poder y además designar a su sucesor. Con este método, se había finalizado con los constantes asesinatos, golpes de Estado y dictaduras que marcaron el rumbo político del siglo XVIII y principios del siglo XIX de nuestro país. Es decir, tras el gobierno de Lázaro Cárdenas, los sexenios nacen y se convierten, como lo han llamado algunos historiadores, en una presidencia imperial.

De la siguiente manera, todo aquel que tuviera y expresara sus aspiraciones para contender por la Presidencia de la Republica y no fuera el designado por el presidente en turno, estaba destinado al fraude, en el mejor de los casos a competir con una profunda desventaja ante el candidato oficial, pero siempre, en riesgo la seguridad personal y de sus allegados.

Para ejemplificar algunos episodios del siglo pasado, se encuentra la elección de 1929 que documenta el fraude a José Vasconcelos, también en 1940 el fraude a Juan Andrew Almazán, en 1988 el fraude a Cuauhtémoc Cárdenas. Todos ellos fueron oposición a la candidatura oficial. Sin embargo, ese aparente lapso de democracia entre 1940 y 1980, no fue así, sino los años de mayor poder del régimen posrevolucionario, de aquella dictadura perfecta como acertadamente se ha definido. Para evidenciar lo anterior, menciono por ejemplo, la nula apertura democrática en la elección de 1976 en donde el candidato oficial, José López Portillo, de forma inverosímil no tuvo contendientes.

Retomando al paciente, esa cultura política permeó al gobierno de la alternancia ante la falta de un proyecto estructural, al ser una cuestión cultural, no era suficiente cambiar de color. Las víboras, tepocatas y las arañas se quedaron.

La coyuntura política, mostraba elementos que permitían impulsar reformas sustanciales, y en el peor de los casos, propiciar un clima político favorable para generar condiciones de cambio. Sin embargo, sólo quedó en los spots, de la campaña del candidato ganador. La voluntad era accesorio en su vestuario, la visión del personaje, fue un espejismo por lo árido de nuestro sistema político, deslumbró a unos más que a otros, pero a todos resplandeció la posibilidad de la alternancia e ingenuamente se pensó que la alternancia venía junto con una transición democrática o con la solución de esos problemas que nos mantienen en una situación constante de crisis, pero también es cierto, que setenta y cinco años del régimen posrevolucionario asfixiaban, y aquel o aquello que tuviera más posibilidades de propiciar una puerta de salida, tendría el inminente respaldo social.

Asimismo, la estructura política no se reestructuró, se movieron cabezas y otras permanecieron, se consolidaron aquellos poderes que por su naturaleza tendían a ser fácticos, muchos de ellos, apoyaron la candidatura de Vicente Fox, obligándolo a recompensar ese apoyo con estímulos fiscales, concesiones y todas aquellas facilidades que retribuyan económicamente al benefactor.


Es decir, por un lado se mantuvo la estructura y liderazgo de instituciones, sindicatos y organizaciones afines al PRI, en la mayoría de los casos pertenecientes a ese partido. Por otro lado, tomaron mayor fuerza aquellas empresas privadas que apoyaron la candidatura panista. Por último, la ineptitud del gobierno fortalecía dicho escenario. Dando como resultado un enroque en la cabeza de la estructura política del país, además de su debilitamiento antes los denominados poderes fácticos. Como diría el poeta José Emilio Pacheco: El que derrota al monstruo y ocupa su lugar se vuelve monstruo[1].

De esta manera, las condiciones para la elección de 2006 fueron particulares, se destaca el protagonismo e influencia que el sector empresarial tuvo antes, durante y después de la campaña política para desprestigiar al candidato del PRD, también las constantes intervenciones del gobierno federal que promovían el voto del candidato oficial, sin olvidar la documentada campaña de desafuero al candidato López Obrador, orquestada desde los pinos en contubernio con el líder del PAN Diego Fernández y por el ex presidente de México, Carlos Salinas.

La elección de 2006, se registra en la historia de los comicios, como una situación en donde decir que tal candidato ganó o que tal perdió, genera un inaplazable debate, donde cualquier posicionamiento se cuestiona y se pone en duda. De esta manera, un pensamiento colectivo generaliza la idea de una elección irregular, la primera del siglo XXI en nuestro país.

Es así que en mi primera elección se presentaban dos proyectos, en la esfera política electoral, de un lado la continuidad en la estructura política heredada por décadas pero pintada de otro color, con gran influencia de la clase empresarial y por el otro lado, un candidato de izquierda que había sido Jefe de Gobierno del Distrito Federal, en donde su trabajo y discurso lo posicionaron como el candidato de las grandes minorías, de los pobres decía él, sin embargo, también era visto como un obstáculo para los intereses de la estructura política y económica que se ha mantenido y ha sido heredada del PRI.

Los comicios de 2006, se presentaron en el marco de una campaña de desprestigio que polarizó a la sociedad, debido a que llamaba peligro para México a un candidato que de manera legitima y en virtud de las atribuciones que le confiere la ley, contendía de la misma manera, con los mismos requisitos y las mismas reglas que los demás, llamaban peligro para México a un candidato que había tenido el segundo mayor cargo de elección popular en nuestro país, es decir, aquella persona que no era un espontaneo se convirtió en un peligro y todo aquel que lo apoyara estaba apoyando un destino trágico.

En ese contexto acontecieron las elecciones, distinguidas por una sucia campaña mediática, que influenció y manipuló a millones de votantes, que tienen como único medio de información la televisión abierta, tomando cualquier contenido televisivo como verídico y sin poder contraponer los mensajes verticales de la televisión.

Esa polarización se desbordó el 2 de julio de 2006, las inconsistencias en el proceso electoral, la intromisión del gobierno federal, y la campaña negativa son también elementos que definen una elección. Además, el conteo de votos y registros compútales, presentó una curva atípica, un asombroso y estadísticamente improbable, registro de votos. La mancha del fraude pinto nuevamente la historia de México y el haiga sido como haiga sido se impuso.

La paradoja era que en campaña, acusaban al candidato del PRD de intentar implementar las prácticas priistas que llevaron a México a las crisis, siendo quien acusaba, el heredero de esas prácticas. Como he mencionado, los hilos del poder se han mantenido desde el PRI al actual gobierno, así que ese peligro que significaba el pasado priista, es el presente panista. Tan es así, que después de la elección se divulgaron videos en donde la lideresa del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), impuesta por Carlos Salinas, se comunica con Eugenio Hernández gobernador de Tamaulipas y le pide que movilice el voto a favor del PAN. Lo anterior alimenta la idea de que el PRI y el PAN confluyen en un mismo fin de intereses.

Actualmente la polarización se mantiene viva, la izquierda política sigue siendo desprestigiada, y ante la fuerza de sus dos candidatos naturales para aspirar a las elecciones del 2012, se ha orquestado una constante campaña mediática en su contra. Por otro lado, aquellos que ante la falta de un proyecto de nación, de visión a largo plazo, de conciencia histórica, pero con el interés de mantener una estructura viciada, que les permita mantener sus intereses, vienen promoviendo la candidatura de un producto, con un disfraz de gobernador pero con un discurso y acciones de un candidato, es un personaje hecho a imagen y semejanza de los estándares publicitarios, es pues, un candidato en función de las leyes del mercado, para que represente y salvaguarde los intereses de un grupo político.

Hoy se cumplen once años de un hecho que parecía inimaginable, de una transición política que camina sobre la arena y sin rumbo, también se cumplen cinco años de la primera vez que voté, y casi los mismos de un país en guerra, con ciudades ingobernables, con un Ejecutivo Federal débil ante las circunstancias generadas por algo que pretende ser un proyecto y ante esta neblina, se vuelven a presentar los mismos proyectos que en el 2006, ahora con ligeros cambios, ya que en un nacional y propio olvido del pasado, el PRI se atreve a quitar paulatinamente la máscara que por miedo y por desprecio social se tuvo que poner, promoviendo y protegiendo los mismos intereses que impulsaron la candidatura de Felipe Calderón y asimismo se oponen a cualquier proyecto político que atenten contra el Status Quo, ese que nos ha mantenido en severas crisis por décadas.



















[1]Pacheco, JE. Poema: Dragones. En: El silencio de la luna (1985-1996).









27 de abril de 2011

Análisis semiótico del cuento Casa tomada: La invasión peronista.




El objeto de análisis será el cuento Casa tomada, publicado en Bestiario (1951), del escritor argentino Julio Cortázar (1914-1984), mediante la metodología de la Escuela Semiótica de Paris.

Comenzaré con un análisis narrativo de nivel superficial, en donde secuencializaré el texto y las ideas centrales serán agrupadas; encontraremos grupos con más de una idea, pero estos siempre estarán subordinados a una idea central. La segunda parte será el análisis descriptivo de nivel profundo. En donde tomaré una serie de conjuntos figurativos extraídos del texto, siendo estos los elementos que conformen isotopías.

En dicho análisis, se construirá el argumento que sitúa al peronismo, como quien ha tomado la casa. Además los elementos de carácter histórico que acontecieron antes del peronismo, como fue la Gran Depresión, la Década Infame y la Segunda Guerra Mundial sostendrán dicha afirmación.

Análisis narrativo de nivel superficial
El primer párrafo del cuento, narrado por uno de los personajes, explica el gusto por la casa en la que vive con su hermana.

Los hermanos y a la vez los sujetos agentes (Yo e Irene), demuestran un gusto por la casa en donde viven, llena de recuerdos de los bisabuelos y con espacio suficiente para que vivan ocho personas, la casa es habitada sólo por ellos.

La unión entre los sujetos agentes; y el objeto representado por la casa, se ejemplifica así:
Valores: S1: Yo. S2: Irene. O1: Casa. ^: Signo de unión.
S1+S2 ^ O1.

La narración introduce a los personajes en sus actividades cotidianas, la vida en pareja de dos hermanos y su preocupación por la casa.
Se narra la dinámica en que los hermanos distribuyen su jornada matutina, levantándose a las siete de la mañana, realizan la limpieza de la casa. El autor sugiere un vínculo estrecho y muy personal, entre los hermanos y la casa, al grado de impedir que los hermanos se casaran o abandonaran la casa. Condenándolos “al matrimonio entre hermanos” y a “Morir allí algún día”.

El hermano acostumbra ir los sábados al centro de la ciudad, para comprar lana y llevársela a su hermana para su tejido, además, aprovecha para visitar las librerías y “preguntar vanamente si había novedades en literatura francesa”. Debido que “desde 1939 no llegaba nada valioso a la Argentina”. Ejemplificándolo de la siguiente manera:

Valores: S1: Yo. O2: Comprar. O3: Vuelta por las librerías.
A: S1 ^ O2 + O3.

A continuación, el autor narra la distribución de la casa. De un lado se encuentra el comedor, una sala con gobelinos, la biblioteca y tres dormitorios grandes. Un pasillo con puerta de roble divide los lados de la casa, del otro lado se encuentra un baño, la cocina, los dormitorios de los hermanos y un living central. Es así como diferenciamos tres espacios divisionales dentro de la casa.

Valores:
A: O4: Comedor, sala con gobelinos, biblioteca y tres dormitorios grandes.
B: O5: Pasillo con puerta de roble.
C: O6: Baño, cocina, dos dormitorios y un living central.

La limpieza de la casa es un elemento que se repite en la narración, el autor comenta “hay demasiada tierra en el aire” y “da trabajo sacarlo bien con plumero -el polvo- vuela y se suspende en al aire, un momento después se deposita de nuevo en los muebles y los pianos”.

Después de la explicación del gusto por la casa, su descripción y las actividades habituales de los hermanos, así como las actividades dedicadas al ocio, la voz narrativa relata la invasión de la casa.

Se describe un día en particular, la hermana se encuentra tejiendo y el hermano se dispone a calentar la pavita del mate, “fui por el pasillo hasta enfrentar la entornada puerta de roble, y daba la vuelta al codo que llevaba a la cocina cuando escuché algo en el comedor o la biblioteca”. “El sonido venia impreciso y sordo, como un volcarse de silla sobre la alfombra o un ahogado susurro de conversación”. Sin indagar la procedencia de aquellos ruidos “me tiré contra la puerta antes de que fuera demasiado tarde, la cerré de golpe apoyando el cuerpo”. Es así como el hermano admite la invasión de una de las tres partes de la casa. Irene al saber la noticia lo asimiló diciendo: “entonces tendremos que vivir en este lado”.

Para facilitar el análisis, hemos dado el valor de Anti Sujeto a los ruidos, es sujeto puesto que realiza una acción, asimismo es el antagónico de lo sujetos agentes o hermanos. Ejemplificándolo así.

Valores: S1: Yo. S2: Irene. O7: Tejer. AS (Anti Sujeto): Invasor. O4: Comedor, Sala con gobelinos, biblioteca y tres dormitorios grandes. O5: Pasillo con puerta de roble. V : Signo de desunión.
A: S2 ^ O7.
B: AS ^ O4.
C: S1 ^ O5.
D: S1+S2. V O4.

Los primeros días fueron tristes por las pérdidas materiales, debido a la parcial invasión. A partir de entonces no tuvieron acceso a la parte tomada de la casa, “nos pareció penoso porque ambos habíamos dejado en la parte tomada muchas cosas que queríamos”.

Sin embargo, hubo regocijo y resignación ante la primera invasión de la casa. La invasión modificó la rutina de los hermanos, en especial, la simplificación de la limpieza les ahorró tiempo. Por las tardes Irene tenía más tiempo para tejer. “Yo andaba un poco perdido a causa de los libros, pero por no afligir a mi hermana me puse a revisar la colección de estampillas de papá, y eso me sirvió para matar el tiempo”. Lograron acostumbrarse a su nueva rutina y “empezábamos a no pensar. Se puede vivir sin pensar”. Hacer todo de forma mecánica. Lo ejemplifico tomando los siguientes valores:

Valores: S1: Yo. S2: Irene. O7: Tejer. O8: Revisar la colección de estampillas.
A: S2 ^ O7.
B: S1 ^ O8.

La invasión de la casa afectó en la conducta de los hermanos, fueron constantes las reacciones de paranoia durante el sueño y la vigilia.

Los hermanos no estaban tranquilos, el insomnio se presenta cuando Irene soñaba en voz alta; sus “sueños consistían en grandes sacudones que a veces hacían caer el cobertor”. La paranoia los envolvía “presentíamos el ademan que conduce a la llave del velador, los mutuos y frecuentes insomnios”. Pero en el día, el camuflaje auditivo de los “rumores domésticos” ocultaba cualquier ruido. Sin embargo en “la cocina y el baño, que quedaban tocando la parte tomada, nos poníamos a hablar en voz más alta o Irene cantaba canciones de cuna”. El espacio donde se encuentra el living y las habitaciones era en momentos la más callada; “Yo creo que era por eso que de noche, cuando Irene empezaba a soñar en alta voz, me desvelaba en seguida”.

Los cambios en la personalidad, en sus actividades, mostraban un estado de alerta, se había tomado una parte de la casa, la compartían con algo o alguien, pero ¿qué sigue? ¿qué quiere(n)? ¿quién la invadió? Son las incógnitas que frustran a los personajes, los mantiene alerta. La parte final del cuento narra como la casa fue tomada y la expulsión de sus habitantes.

Esa noche el hermano sintió sed, él se encontraba en la habitación de Irene y al dirigirse a la cocina para servirse un vaso de agua, “Oí el ruido en la cocina; tal vez en la cocina o tal vez en el baño porque el codo del sonido apagaba el sonido”. Los ruidos no solamente estaban en la parte tomada, se escuchaban de este lado y ya no había una puerta de roble que cerrar, ya no hay divisiones, la casa ha sido tomada. “No nos miramos siquiera. Apreté el brazo de Irene y la hice correr conmigo hasta la puerta cancel, sin volvernos hacia atrás”.

No pudieron rescatar nada, salieron con lo puesto “me acordé [el hermano] de los quince mil pesos en el armario de mi dormitorio. Ya era tarde ahora”. Ejemplificando:

Valores: S1: Yo. S2: Irene. O6: Baño, cocina, dos dormitorios y un living central. AS (Anti Sujeto): Invasor. O1: Casa. : --> Enunciado de cambio.
A: S1+S2 ^ O6 --> S1+S2 V O6.
B: AS ^ O6.
C: S1+S2 ^ O1 --> S1+S2 V O1.
D: AS ^ O1.

En la calle se abrazan y alejan de la casa, él tuvo lastima, cerró la puerta de la entrada y tiró la llave a la alcantarilla. “No fuese que algún pobre diablo se le ocurriera robar y se metiera en la casa, a esa hora y con la casa tomada”.

De esta forma finalizamos el análisis narrativo de nivel superficial y comenzamos con el análisis descriptivo de nivel profundo.

Análisis descriptivo de nivel profundo
Partimos de conjuntos figurativos extraídos del texto, siendo estos los elementos que conforman isotopías.
El primer conjunto figurativo es el título, Casa tomada, dicho conjunto se conforma de dos figuras y juntas nos remite a un objeto de valor pero tomado. Nos previene y traza un rumbo, pero también es el centro donde confluye casi en su totalidad el cuento.

En el desarrollo del cuento, un encadenamiento de conjuntos figurativos, permiten sostener el argumento donde muestro que el peronismo es el invasor de la casa, los conjuntos figurativos antes de la invasión se presentan como analogías a los acontecimientos que antecedieron al peronismo en la Argentina, es decir, la Gran Depresión, la Década Infame y el contexto geopolítico.
Los conjuntos figurativos que he tomado son:

“[Desde 1939 no llegaba nada valioso a la Argentina], [No necesitábamos ganarnos la vida, todos los meses llegaba plata de los campos y el dinero aumentaba], [Buenos Aires será una ciudad limpia, pero eso se lo debe a sus habitantes y no ha otra cosa], [Hay demasiada tierra en el aire, apenas sopla una ráfaga se palpa el polvo en los mármoles … da trabajo sacarlo bien con plumero… un momento después se deposita en los muebles y los pianos], [Han tomado la parte del fondo], [Han tomado esta parte], [No fuese que a un pobre diablo se le ocurriera robar]”.

Analizaré cada conjunto de manera individual, el primero es “Desde 1939 no llegaba nada [de literatura francesa] valioso a la Argentina”. En esta oración, lo primero a destacar es el año, como referencia de carácter histórico y como punto de partida, invocando un periodo transitorio, un antes y un después, sentenciando finalmente una carencia de literatura francesa en la Argentina.

El año de 1939 es una fecha de transición sociopolítica a nivel mundial, que no se puede entender sin una crisis, punto de quiebre o elementos que propiciaron dicha transición. La Gran Depresión en el año de 1929 situó un panorama desfavorable en gran parte de las economías nacionales, Argentina también fue golpeada por la crisis, esto influyó en el inicio de la Década Infame, periodo que comienza con el golpe de Estado cívico-militar que derrocó al Presidente Hipólito Yrigoyen el seis de septiembre de 1930.

Década caracterizada por continuos golpes de Estado en Argentina, finaliza con el golpe militar del cuatro de junio de 1943. La inestabilidad política era interior y exterior, es en el año de 1939 cuando comienza la Segunda Guerra Mundial con la invasión a Polonia por parte de los Alemanes.

Así entendemos que “no llegaba nada valioso a la Argentina” a partir de esa fecha por el estallido de la Segunda Guerra Mundial que afectó las importaciones de la Argentina y sus procesos económicos.

Otro conjunto figurativo que sustenta los elementos que antecedieron al peronismo, es cuando la voz narrativa dice: “No necesitábamos ganarnos la vida, todos los meses llegaba plata de los campos y el dinero aumentaba”. Es importante señalar que en ese contexto sociopolítico Argentina sostuvo su economía con las exportaciones de cereales y ganado, las cuales se incrementaron en el desarrollo de la guerra[1]. Por eso el dinero aumentaba.

Al introducirnos a los punto referente al peronismo, el autor maneja dos metáforas, la primera cuando dice: “Buenos Aires será una ciudad limpia, pero eso se lo debe a sus habitantes y no ha otra cosa”. Entendida como un distanciamiento entre los gobernantes y los ciudadanos, atribuyendo cualquier acepción del adjetivo “limpio” solamente a los ciudadanos. De esta manera se sugiere una falta de limpieza en la clase gobernante en la dictadura.

La siguiente metáfora, en la misma línea, hace referencia a su clase política, en especial a la Década Infame que desembocó en el peronismo, la cita dice: “Hay demasiada tierra en el aire, apenas sopla una ráfaga se palpa el polvo en los mármoles de las consolas y entre los rombos de las carpetas de macramé; da trabajo sacarlo bien con plumero, vuela y se suspende en el aire, un momento después se deposita en los muebles y los pianos”. La oración nos presenta un círculo, es decir, hay tierra en el aire, el aire se palpa, se limpia la tierra y se suspende en el aire. Interpreto y ejemplifico a la clase gobernante como la tierra, que se mantiene a la espera de tomar el poder, cuando lo toma, la ciudadanía con esfuerzo y golpes cívico-militares logran derrocarlos, elevándose sólo por un momento a la espera de regresar parsimoniosamente al poder.

Así comienza la transición al enunciado de cambio, con la oración “Han tomado la parte del fondo”. Y el argumento que sostiene la idea del peronismo como invasor de la casa se fortalece, se han suscitado elementos de carácter histórico que se dieron antes del peronismo, por ejemplo, la Gran Depresión, la Década Infame y la Segunda Guerra Mundial, de esta forma el peronismo es quien entra a su casa, tomando parcialmente una parte.

Cabe destacar que en la parte tomada se encuentra la biblioteca; representada como símbolo de una libertad que se pierde. Además, los golpes de Estado anteriores, fueron de carácter cívico-militar, y el golpe que lleva a Perón al poder es un golpe militar, es decir, traspasa los “límites tradicionales” para acceder a los puestos de gobiernos, atentando contra la ciudadanía, y así se enlaza el conjunto que dice: “Han tomado esta parte”.

El cuento finaliza cuando los hermanos salen de la casa; ha sido tomada como nos prevenía el titulo. Los habitantes dejan todas sus pertenencias dentro de su casa, ejemplificando la crisis económica del peronismo como el conjunto figurativo que dice: “No fuese que a un pobre diablo se le ocurriera robar” hace referencia a dos cosas, la primera comprueba que la casa ha sido tomada por el peronismo y no por un vulgar asaltante, y la segunda es el realce a su dificultad económica, compadeciéndose de aquél que se atreva a robarles algo. Los anteriores conjuntos figurativos conforman la isotopía de crisis.

Es así como llegamos a la conclusión. El trabajo se realizó mediante un método de análisis semiótico que me permitió avanzar de manera clara para obtener los resultados esperados. Primero realicé una secuencialización del texto, para encontrar todas las partes que componen el cuento. Lo anterior me permitió desarrollar el análisis descriptivo y reconocer el argumento que sostiene que el peronismo invadió la casa, al mismo tiempo ubiqué aquellos conjuntos figurativos que sostendrían dicho argumento.

Para hacer un análisis más fino, acudí a información fidedigna acerca de la historia de Argentina, enfocándome en dos periodos de profunda inestabilidad sociopolítica y económica: la Década Infame y el Peronismo. Asimismo los conjuntos figurativos cohesionaron el cuento con la historia de Argentina.

Considero que el cuento Casa Tomada contiene elementos narrativos extraordinarios, que en primera instancia insertan a un mundo fantasmagórico y desconocido, sin embargo el análisis semiótico nos da herramientas para sumergirnos por la profundidad del cuento.

Existe la necesidad del autor en contarnos lo que sucede en la Argentina de aquellos años, Cortázar sin necesidad de especificar la idea del peronismo, la sugiere en diferentes conjuntos figurativos, al mismo tiempo, contextualiza socialmente la vida de dos hermanos para lograr un virtuoso cuento que nos transportará a una época que al autor le interesaba perpetuar.















[1] Food and Agriculture Organization, “El estado mundial de la agricultura y la alimentación”. <http://www.fao.org/docrep/x4400s/x4400s09.htm#TopOfPage> 9 de marzo de 2011.



31 de marzo de 2011

Los Nadie: Migración y Democracia en América Latina.


Partimos de la desigualdad, de la pobreza, de los nadie que son muchos, y que también son los rostros que envuelven la esperanza de sus familias, la esperanza personal que mediante el valor y el sacrificio que implica dejar a los suyos, deciden buscar lo que hace falta para subsistir y a veces para existir, dejar de ser un nadie para convertirse en un número, para trasladarse de la estadística de pobreza a la estadística de migrante o ilegal, siendo lo anterior, el mejor de los panoramas.

Se encuentran al final de la fila y tienen en común la decisión de haberlo dejado todo, una vida, una historia y cortar muchas otras, es llevarse algunos recuerdos y la esperanza suficiente para sumergirse en una cultura ajena, un idioma distinto, sujetos al peligro natural de la clandestinidad e ilegalidad, también a unas leyes distintas y aún así, enfrentarse a ello sigue siendo una mejor opción.

No hay discusión cuando se busca algo más que el sueño americano, que nunca llega o se convierte en pesadilla. Así fue el caso de María, Adolfo, José, Santos y de miles de latinoamericanos que cada año intentan llegar a Estados Unidos por la vía que aparenta ser la menos costosa, transitar por México es enfrentarse a la discriminación, xenofobia y vejaciones de quien habla el mismo idioma y comparte las cifras de migrantes que cruzan la frontera.

Los sin papeles centroamericanos utilizan a “La bestia”, como ellos llaman al tren de carga. El recorrido comienza donde encuentran las primeras vías, ahí coinciden en su mayoría salvadoreños, nicaragüenses, hondureños y guatemaltecos que buscan lo mismo, avanzar dentro de México y poder cruzar a Estados Unidos.

En 2009, la CNDH publicó un informe especial en el que documentaba la alarmante cantidad de secuestros de migrantes a manos de bandas delictivas, y los abusos relacionados con ellos. El informe concluía que, sobre la base de las entrevistas realizadas, hasta 9.758 migrantes, entre ellos al menos 57 menores, habían sido secuestrados en un periodo de seis meses entre 2008 y 2009.[1] El informe sugería que México estaba sufriendo una epidemia oculta de secuestros, y que la mayoría de los abusos más graves tenían lugar en los estados por los que pasaban los trenes de carga de las principales rutas utilizadas por los migrantes, como Chiapas, Oaxaca, Tabasco, Veracruz y Tamaulipas[2].

Los más vulnerables son las mujeres y los niños, en agresiones físicas y sexuales, la cifra es hasta de 6 de cada 10 mujeres y niñas violadas
[3], además con la creciente ola de violencia en nuestro país y la proliferación del grupo criminal Zetas, se ha incrementado el número de secuestros, según la CNDH entre septiembre de 2008 y febrero de 2009 se calcula que el número de secuestros fue de 9,758. Sin embargo, también está documentada la extorsión de autoridades de migración y miembros de la policía mexicana.

El panorama anterior, es decir, la pobreza, migración, inseguridad, exclusión, violencia y hasta las muertes son causa de la causa, una lo es de otra o viceversa; convirtiéndose en una situación frecuente en Latinoamérica. Sin embargo, esta situación se agudizó con la implantación del proyecto neoliberal en América Latina.

El sociólogo chileno Marcos Roitman, explica como el neoliberalismo construye su hegemonía en la región, situando el punto de partida en Chile, después del golpe de Estado de septiembre de 1973. De inmediato se instaura “El ladrillo”, es decir, un “documento de la política económica de la tiranía, redactado entre 1969 y septiembre de 1973, considerado el vademécum del neoliberalismo”.
[4] Dicho documento fue desarrollado mediante la influencia que ya existía en la Universidad Católica de Chile, por parte de la Universidad de Chicago, a partir de la firma de acuerdos que contempló “la estancia de profesores de la Universidad de Chicago, la formación de un Centro de Investigaciones Económicas, la selección de becarios de post-grado a Chicago e investigadores centrados en el análisis de la realidad económica chilena”[5].

Posteriormente y continuando con la línea de Roitman “los primeros países en aplicar las políticas de ajuste estructural y estabilización fueron Uruguay 1974, Bolivia 1975, Chile 1975 y Argentina 1978, todos con gobierno de facto; pero en los años ochenta, países con democracia representativa se sumaron a esta ola. Costa Rica 1982, Ecuador 1986, Bolivia 1985, República Dominicana 1982, México 1988 o Venezuela 1989”
[6]. Convencidos de los “beneficios” del neoliberalismo y otros bajo la imposición, la región instauró mediante el desmantelamiento de la estructura productiva y la constante violación a los derechos sociales, políticos y económicos conseguidos por los dos últimos siglos.

Sin embargo, éstas políticas como he mencionado, aceleraron y agudizaron la crisis económica en Latinoamérica. Para el Nobel de economía Joseph Stiglitz “Las políticas de ajuste estructural del FMI —diseñadas para ayudar a un país a ajustarse ante crisis y desequilibrios más permanentes— produjeron hambre y disturbios en muchos lugares, e incluso cuando los resultados no fueron tan deplorables y consiguieron a duras penas algo de crecimiento durante un tiempo, muchas veces los beneficios se repartieron desproporcionadamente a favor de los más pudientes, mientras que los más pobres en ocasiones se hundían aún más en la miseria”
[7].

Esa crisis devenida del ideario neoliberal concuerda con el incremento en la migración hacia los Estados Unidos. El especialista en migración y globalización Marcelo Suárez-Orozco afirma que “La década de los 80 se caracterizó por una inmigración en gran escala, procedente de regiones del El Salvador, Guatemala y Nicaragua. Se cree que en los primeros años 80 más de un millos de centroamericanos se radicaron en los Estados Unidos”
[8]

La alarmante exclusión social que ha generado el neoliberalismo, así como la baja intervención de los gobiernos en educación y salud se contrapone con el discurso democratizador y lleno de libertades que han, en apariencia, difundido en la región. De esta manera, la democracia es entendida como una reducción minimalista, sirviéndose del discurso procedimental como herramienta de legitimación y de control político. Convirtiéndose en la teoría hegemónica de la democracia.

Sin embargo, “la resistencia contra la explotación demuestra que la democracia no forma parte del capitalismo. Salvo que optemos por corromper el concepto”
[9]. En ese sitio nos encontramos, con un concepto corrompido. La democracia que se ofrece, la que mediante el discurso oficial se pregona, es la fachada que se pretende sostener a partir del sufragio, al ser, la prueba más pura de participación ciudadana y donde se hace creer que todo está en juego y que la ciudadanía tiene la soberanía de decidir el país que quiere, la economía que quiere. Es así que esa fachada se vende como democracia, aunque los niveles de abstencionismo sean tan altos. Para Habermas, las democracias existentes se han ido convirtiendo en imperio de las élites pero las élites políticas no escuchan, y los ciudadanos constatan un déficit en lo relativo a las exigencias democráticas de legitimación cuando el círculo de participantes en las decisiones no coincide con los afectados por esas decisiones.[10]

Aparentemente existe un entendimiento general sobre su significado, se ha impuesto la tendencia minimalista, la cual “puede llevar a situaciones de simulaciones y hasta autoritarismos larvados”
[11] en otras palabras “se ha insistido que cuando nos hablan de democracia pareciera que nos quieren señalar que ésta se encuentra ahí, y que por lo tanto no valdría la pena reflexionar sobre ella, cuando lo que urge es un debate profundo y extenso sobre la democracia”[12].

Para construir una democracia maximalista hay que fortalecer la ciudadanía y previamente se deben garantizar los derechos del ciudadano. Es decir, la democracia debe atender los derechos civiles, políticos y sociales.

La importancia de la impartición de los derechos antes mencionados, propicia desarrollo. En otros términos, Adam Przeworski menciona la importancia de la educación, en la participación: “los menores niveles educativos están relacionados con los mayores de escepticismo y pesimismo respecto de la capacidad personal de influir en los acontecimientos o decisiones políticas; tam­bién se vinculan con bajas tasas de participación política y altas de indiferencia o rechazo de la política democrática. Las desigualdades económicas también están relacionadas con esas actitudes hacia la política democrática”
[13].

Actualmente, en nuestro país, como en muchas economías de América Latina, atraviesan por circunstancias y retos similares, estos son, al enfrentarse una crisis económica, o un estado constante de crisis, la democracia real pasa a segundo término, puesto que los apoyos que reciben dichas economías por parte del BM o el FMI, impiden un piso de igualdad, además de un estado de derecho. Sin embargo, continuar por ese rumbo tampoco resuelve el problema económico, lo empeora y promueve la migración, violencia, delincuencia.

Asimismo la pobreza debilita la democracia y el neoliberalismo genera exclusión, pobreza y desigualdad, de esta manera el neoliberalismo se contrapone a la democracia. “Los estudios que se han estado haciendo sobre las sociedades en América Latina han señalado la debilidad de la sociedad civil. Se ha subrayado que una sociedad no incrementará su desarrollo humano si sus miembros no están dotados de capacidades de acción”
[14].

Para que existan estos resultados se debe instaurar una verdadera democracia desde abajo, o como dice Roitman, “un proyecto alternativo, consiste en rescatar el concepto y no permitir que el pensamiento neoliberal y el capitalismo se apropien de su definición. La lucha teórica es una lucha política y en ella la guerra por la palabra es fundamental”
[15]. La apuesta es una democracia que garantice y promueva una ciudadanía efectiva. Esto evidentemente logrará una democracia integral, en donde se decida el rumbo o proyecto de nuestro país, en donde se garantice los derechos fundamentales, se propicie el dialogo, se genere información y por ende participación, logrando así un potencial emancipatorio que propicie un repensar de la política, una movilización alternativa y un sólido capital social. Para que Los nadie, los que atraviesan nuestras fronteras y los que se quedan en casa no pierdan el rostro, sus nombres y estén condenados a dejarlo todo en el camino que roba la dignidad.



[1] Informe Especial de la Comisión Nacional De Los Derechos Humanos sobre los Casos de Secuestro en contra de Migrantes, (2009). Disponible en: http://www.cndh.org.mx/INFORMES/Especiales/infEspSecMigra.pdf, última visita: 19 de marzo de 2011.
[2] Amnistía Internacional (2010) Víctimas invisibles: Migrantes en movimiento en México. [Internet] Junio http://www.acnur.org/t3/fileadmin/scripts/doc.php?file=biblioteca/pdf/7756. última visita: 19 de marzo 2011.
[3] En Amnistía Internacional: Luis Mora, Las Fronteras de la Vulnerabilidad: Género, Migración y Derechos Sexuales y Reproductivos, 2002.
[4] Roitman Rosenmann, M. (2007) “El neoliberalismo y América Latina”. En Democracia sin demócratas y otras invenciones. Madrid. Ed. Sequitur. P. 34.
[5] Ibíd. P. 35.
[6] Ibíd. P. 41.
[7] Stiglitz, J. (2002) “La promesa de las instituciones globales” En el malestar en la globalización. México. Ed. Taurus. P. 20.
[8] Suárez Orozco, M. (2001) “Inmigración latinoamericana en los Estados Unidos”. En Temas [Internet] Julio-septiembre. Disponible en: http://steinhardt.nyu.edu/immigration.olde/pdf/inmigracion.pdf. última visita 19 de marzo de 2011.
[9]Roitman Rosenmann (2007) “Discusiones sobre la democracia” En. Op cit. P. 4
[10] Habermas (2004) En [10]Alberto Aziz Nassif y Jorge Alonso (2009) Discusiones sobre la democracia” En Una democracia vulnerada. México: CIESAS y Miguel Ángel Porrúa. P. 24.
[11]Alberto Aziz Nassif y Jorge Alonso (2009). Op cit. P.4
[12] Ibídem.
[13] Przeroski, A. (1998) “Democracia, Ciudadanía y Estado” En Democracia sustentable. Buenos Aires.Ed. Paidos p.3.
[14] Programa de las Naciones Unidad para el Desarrollo (2004) En: Alberto Aziz Nassif y Jorge Alonso (2009). Op cit. P.27
[15] Roitman Rosenmann (2007) “Discusiones sobre la democracia” En. Op cit.15.

11 de enero de 2011

Transición democrática: La reforma inevitable.



Hablar sobre transición política en México es hablar para unos, de una lineal historia reciente y para otros de un lejano camino de veredas, pero las distintas posturas sitúan puntos de partida, que dan comienzo a la transición política, algunos ejemplos son los movimientos sociales de los ferrocarrileros a finales de los cincuenta, el movimiento de médicos a mediados de los sesenta, la influencia de las revolución cubana y el movimiento estudiantil de 1968; otros parten de la reforma al artículo 41 de nuestra carta magna en 1977.

La dificultad de situar un punto de partida de la transición política es, por ser un análisis complejo de distintos enfoques e interpretaciones.
Antes de continuar puntualizo; al hablar de transición política en México, se parte de la pertenecia de nuestro país, en gran parte del siglo pasado, a un sistema autoritario basado en la hegemonía de un partido oficial.

Las características de ese sistema son las siguientes: “… está en el extremo opuesto a la democracia y tiene como rasgo más distintivo el pluralismo político limitado, sea éste legal o de facto. Esto quiere decir que la disputa por el poder sucede por medio de elecciones, aunque domina un partido único que tolera una semioposición o pseudooposición dentro del régimen. Sigue entonces con frecuencia, que los gobernantes busquen la despolitización de la mayoría de los ciudadanos aunque toleren, eso sí, la expresión de las voces minoritarias. En una situación de este tipo, las elecciones no son equitativas ni confiables porque no ponen en riesgo la dominación autoritaria; son un elemento decorativo”[1].

Es evidente que todavía compartimos características de la categoría anterior, pero la definición no cabe en el análisis de nuestro actual sistema político; debido en términos generales a la pérdida por parte del PRI de la mayoría de curules en el Congreso en 1997 y a la elección federal del año 2000 donde el gobierno priista reconoce por primera vez su derrota en la presidencia de México, y procede la alternancia política.
También es cierto, que la alternancia en el poder, no es el final de la transición hacia la democracia, ni mucho menos la consolidación de un Estado democrático. Para el sociólogo Juan Linz un país democrático es representado por “un sistema en el cual es posible expresar las preferencias políticas y ejercer las libertades básicas de asociación, información y comunicación, lo que permite lograr una contienda libre entre líderes que acceden al poder en intervalos regulares y por medios no violentos. Así pues, existe democracia cuando no se excluye a ningún miembro de la comunidad política, no se le prohíbe que participe en la competencia electoral, ni se veta la expresión de sus ideas”[2].

Actualmente la censura continúa, la falta de transparencia, la proyección de un gobernador y posible aspirante a la presidencia por medio de una irregular y evidente campaña publicitaria así como las continuas irregularidades en los procesos electorales impide que el país trascienda en la consolidación democrática.

Después del breve contexto y continuando con la ubicación que varios autores proponen como punto de partida de la transición hacia la democracia, vemos que los puntos mencionados al principio cumplen con los requisitos para situar un comienzo, tal vez unos más que otros, pero en todos se dan categorías que las ciencias sociales utilizan para analizar la transición política. Para la socióloga Theda Skocpol “el cambio de régimen se expresa en tres variables: el debilitamiento de la élite gobernante, el fortalecimiento en la autonomía de los actores individuales y colectivos, por último la transformación del papel que desempeña el factor externo en los acontecimientos de un país”[3]. De esta manera debemos entender que la transición política es un proceso gradual enriquecido por todos aquellos procesos que voluntaria o involuntariamente han permitido el avance hacia la democracia.

Sin duda, el análisis no intentará ni pretende situar un comienzo a la transición; lo que intentará es una aproximación analítica que relacione, las reformas al artículo 41 de nuestra Carta Magna a partir de 1977 con sucesos sociales, económicos y políticos de nuestro país, mediante una serie histórica. Siendo los hechos sociales el factor que impulsa las reformas y no al revés. Sin embargo, ese año constituye una apertura político-electoral que define un camino para llegar a la transición democrática.

El 41 constitucional ha tenido seis reformas a partir de 1977. La primera reforma se concreta el seis de diciembre de ese año[4].

Como presidente se encontraba José López Portillo; aunque en su discurso de toma de protesta hablaba sobre una reforma política, el promotor fue el entonces Secretario de Gobernación Jesús Reyes Heroles. El sexenio lópezportillista llegó con bajísimos índices de legitimidad, el régimen era cada vez menos el heredero e impulsor de los ideales revolucionarios; Portillo llega a la presidencia sin contrincantes, de los cuatro partidos con registro, el Partido Popular Socialista y el Partido Auténtico de la Revolución Mexicana respaldaron su candidatura, mientras que el Partido Acción Nacional no participó en aquella elección. Sin embargo, “Una característica adicional del entonces exiguo sistema de partidos en México era su carácter cerrado; las facultades inatacables de la Secretaría de Gobernación para conceder el registro a nuevos partidos, en realidad fue un instrumento para impedir la proliferación de nuevas opciones políticas”[5]. Por otro lado, el ex líder ferrocarrilero Valentín Campa aspiró y contendió en ese mismo año a la presidencia, impulsado por el Partido Comunista, el cual no tenía registro, obteniendo 5.3%[6] de los sufragios de la elección de 1976.

La izquierda mexicana no participaba desde 1946 en una contienda electoral[7], el sistema político estaba cerrado; como mencioné anteriormente era una característica del régimen. Es vital señalar que la matanza del dos de octubre y el jueves de corpus, eran heridas abiertas para un gran sector de la sociedad, un importante sector de la izquierda mexicana se encontraba en la clandestinidad, la propuesta política de izquierda no entraba en el abanico institucional.

En ese contexto, el sociólogo Roger Bartra dice: “Las luchas populares de los últimos veinte años, y sobre todo los enfrentamientos de 1968 y 1971, han creado un clima político que ha obligado al gobierno a realizar una tibia pero significativa reforma electoral. Y ello ocurre no como un regalo que graciosamente otorga desde arriba el gobierno: por el contrario, el pueblo mexicano ha pagado muy cara la reforma electoral. Esta reforma la ganaron los obreros, los campesinos y los estudiantes duramente reprimidos, asesinados, torturados, encarcelados y perseguidos por el gobierno”[8].

Ante ese escenario, Reyes Heroles promueve una reforma que le da apertura a la izquierda, a nuevos partidos. Siendo las siguientes las reformas principales: “liquidar la figura de los diputados de partido e introducir el sistema mixto de representación proporcional, incrementó el número de diputados a 400 -divididos éstos en 300 uninominales y 100 plurinominales-, redujo los requisitos para que los partidos políticos obtuvieran su registro -si bien estableció dos categorías de reconocimiento, el definitivo y el condicionado- y reconoció personalidad a las asociaciones políticas”[9]. Asimismo, surge la Ley Federal de Organizaciones Políticas y Procedimientos Electorales, madre del Instituto Federal Electoral.

El sector más beneficiado ante esa propuesta era la izquierda, pero era más complicado de lo que parece; existían distintos grupos, unos más radicales que otros, la vía por medio de la guerrilla para lograr un despertar social se debatía de la misma forma que participar en una contienda electoral con las reglas del Ogro filantrópico. Sin embargo, sucedió algo lógico, unas expresiones participaron y otras no.

“En estas circunstancias, el Partido Demócrata Mexicano (PDM), el Partido Comunista Mexicano (PCM) y el Partido Socialista de los Trabajadores (PST) solicitaron y obtuvieron su registro condicionado. Además, cuatro asociaciones políticas nacionales de izquierda (Unificación y Progreso A.C., la Unidad Izquierda Comunista, el Movimiento por el Partido Revolucionario de los Trabajadores y Acción Comunitaria A.C.) quedaron habilitadas para participar electoralmente en alianza con algún partido político”[10].

En lo político y dentro del régimen también se debatía fuertemente aquella reforma, era insostenible ante ese escenario dar vuelta atrás, algunos politólogos pensaban que aquella reforma contribuiría a reforzar el poder del presidente y de su partido, al legitimarlo[11]. Como sabemos, eso no sucedió.

En las elecciones intermedias de 1979 los resultados para los nuevos partidos fueron los siguientes: Partido Comunista Mexicano con 4.97% (18 diputados); el Partido Popular Socialista con 2.59% (12 diputados); el Partido Socialista de los Trabajadores con 2.12% (12 diputados); el Partido Demócrata Mexicano con 2.05% (10 diputados); y, por último, el Partido Auténtico de la Revolución Mexicana con 1.81% (10 diputados)[12]. Es así que un sector de la oposición es incorporada a la vida institucional del Estado.

La segunda Reforma, se decretó el seis de abril de 1990, en la cual se creó el COFIPE, también el Registro Federal de los Ciudadanos y el IFE. El contexto político a usanza priista, era de un presidente sin legitimidad, era insostenible el discurso democrático que rociaba la primera reforma pues el PRI no dejaría la presidencia y mediante un fraude electoral Carlos Salinas tomó la presidencia. Con una pronta negociación logró tempranamente el reconocimiento del PAN que a su vez representaban a la clase empresarial y a un importante sector de la Iglesia.

El candidato ganador en las elecciones de 1988 Cuauhtémoc Cárdenas, venía de una ruptura con el PRI, proveniente del Ala Democrática y en contra del “método de postulación de candidato” salió junto con otros políticos como Muñoz Ledo del partido en el poder.

La reforma de 1977, permitía a los partidos las candidaturas comunes, es decir, un mismo candidato podía representar a varios partidos, sin necesidad de colisionarse. De esta manera el proyecto de izquierda institucional se cohesionó en su mayoría y fue la clave de la victoria. La reforma de 1990 llega envuelta en el mismo paquete que el equipo de Salinas promovió como voluntad política, sin embargo la elección de 1988 no se discutía más, era la orden.

El tres de septiembre de 1993, se da la tercera reforma al artículo 41, se tenían que preparar los mecanismos para la elección del próximo año, el fraude de 1988 había dejado mal parado a México ante los ojos de otros países, en Latinoamérica algunos países comenzaban una transición democrática. La reforma de 1993 modificaba lo relacionado con los topes de campaña, se prohíbe financiamiento externo. Se retira la clausula de gobernabilidad[13].

También se vigilaba los informes de gastos de cada partido y surge el PREP. El ambiente político social se “tranquilizó” con las “reformas estructurales” de Salinas, el país se sumergía más en la crisis y el gobierno acentuó las políticas neoliberales como salida ante tal panorama. En la cuestión política el fraude ya se había registrado en el imaginario colectivo. En las elecciones de 1991 el PRI pierde Baja California Norte ante el PAN, además cuatro meses antes es asesinado en Jalisco el Arzobispo Posadas; en un entorno engorroso y político se cerró el caso.

Sin embargo, el presidencialismo seguía marcando el paso, y lo político pasó a segundo plano, colocando los tratados comerciales como la cristalización del cambio de rumbo promovido por su antecesor.

La cuarta reforma llegó en un contexto político radicalmente opuesto al año anterior, sale a la luz pública el EZLN, demostrando la brutal marginación en las comunidades indígenas y exhibiendo las políticas neoliberales como promotoras de pobreza y desigualdad, además de criticar el antidemocrático sistema político. Siguiendo la línea política, el 23 de marzo de 1994 el ya destapado candidato oficial y abanderado del Liberalismo Social, Luis Donaldo Colosio fue asesinado un mes antes de la reforma del 19 de abril de ese mismo año. El clima político irritaba, la sospecha del complot y del asesino en casa se fortalecía, la hipótesis del asesino solitario se desbarrancó a la misma velocidad que la aparente estabilidad política.

El movimiento armado, motiva la reforma y el asesinato del candidato oficial la vuelve inevitable. La reforma del 19 de abril se refiere a lo correspondiente en la organización de las elecciones y sobre todo al órgano superior de dirección del IFE.

Las elecciones de 1994 contaron con observadores extranjeros, un IFE consolidándose con “destacados” mexicanos validó los resultados dándole el triunfo al sustituto de Donaldo Colosio, “un muchachito listo” como lo llamó Diego Fernández. Aparentemente su triunfo no estuvo a la sombra de los acostumbrados fraudes electorales, pero la contienda fue desigual, atestando los medios de comunicación oficial y no oficiales con propaganda a favor de Ernesto Zedillo, como él más tarde lo afirmaría.

Así fue como la quinta reforma, la del 22 de agosto de 1996 hacía énfasis en la distribución del presupuesto a los partidos, así como al dinero proveniente de privados, también a lo relacionado con los tiempos en los medios de comunicación. Se ciudadaniza y se le da plena autonomía al IFE y a sus consejeros, retribuyendo económicamente el mismo salario al consejero presidente que a un magistrado de la SCJN. Las reformas se empezaron a convertir en agenda de gobierno, es decir, gano como haiga sido y después promuevo una moderada reforma electoral. Sin embargo, todas estas modificaciones pronunciaban el camino a la alternancia política, pero en las esperanzas ya nadie confiaba.

De nueva cuenta el país se encontraba en crisis económica, el error de diciembre había colocado en términos relativos la proporción de la población en términos de pobreza en un 60%[14]. El PAN había amalgamado un acuerdo tácito con el gobierno, la izquierda institucional mexicana no figuraba y la caza de Zapatistas era brutal.

En 1997 el PRI pierde la mayoría en el Congreso y el PRD gana la Jefatura del Distrito Federal colocando al dos veces candidato a la presidencia de la república por ese partido como el esperado Tlatoani. La Ciudad de México que ha sido espectadora y afectada de la fuerza del régimen le negó el triunfo.

En este punto muchos autores dan fin a la transición, dando paso a la alternancia y argumentando que la democracia también puede provocar gobiernos ineficaces y también se pueden tomar decisiones incorrectas, es decir, la democracia ha llegado al tener la mayoría por medio del voto, además libertad y decidir quién gobierna.

Actualmente se puede ver que la transición no terminó, el ataque a los últimos gobiernos priistas fue principalmente referente a lo democrático, un fraude como el de 1988 traería inevitables consecuencias y un presidente que supo dejar el poder hizo insostenible una victoria más del PRI. Sin embargo, los gobiernos siguientes no promueven las reformas estructurales que moverían todo el andamiaje necesario para democratizar el país.

Las reformas desencadenantes al 41 constitucional, lograron el cambio de régimen. La euforia del momento hizo que lo relacionado a los topes de campaña terminara sólo en multas, los Amigos de Fox y el Pemexgate fue olvidado fácilmente, ahora ya no importaba nada, el PRI había perdido.

Nueve años después de la quinta reforma, donde parecía que ya nos habíamos subído al barco de los países democráticos, donde el IFE y sus miembros eran incorruptibles y su ex presidente José Woldenberg se había convertido en paladín y especialista en democracia; sucede otro fraude electoral, impulsado por una nueva lógica del poder en México, surge un grupo que brota a partir del desplome del régimen priista, emergen nuevos poderes facticos, se reorganiza la estructura de poder, muchos son los beneficiados de las reformas Salinistas, en especifico, el sector empresarial y los medios de comunicación. Este grupo articula una campaña en contra del candidato presidencial por el PRD, Andrés Manuel se posicionaba como favorito en las urnas, su proyecto ajeno a ese grupo contribuyo a esa inusitada campaña sucia y el “haiga sido como haiga sido” se impuso de nuevo.

Este proceso electoral derribo la cubierta democrática, después de las elecciones de 2006 el IFE se percibe como instrumento del gobierno, el sistema político deja ver que el discurso democrático era aceptable, pero en la acción sólo es bienvenido si beneficia. Era inevitable otra reforma política que para muchos quedaba corta, el 13 de noviembre de 2007, el artículo 41 es reformado por última vez a la fecha. Lo relacionado con tiempos en los medios fue el tema medular de la reforma constitucional, esto después de una elección respaldada por una campaña sucia contra el candidato del PRD principalmente en los medios de comunicación.

También la misma clase política vio la fuerza de los medios, regular sus atribuciones era la iniciativa de un sector que mira al monopolio de la comunicación como lo que es: Un poder fáctico.

Esa tibia reforma no compensaba lo que para unos fue “inconsistencias en el proceso” ni mucho menos lo que para otros fue un fraude electoral. Las reformas se han convertido en un estira y afloja entre todos, dependiendo el tema se está a favor o en contra, sí a las candidaturas ciudadanas pero no la institucionalización del voto nulo, sí al referéndum pero no la revocación de mandato. La clase política como clase gobernante en diversas ocasiones se agrupa como un frente de intereses, muchos de ellos ven en las reformas un peligro para su supervivencia y no ven que detenerlas es obstruir el proceso democratizador que ha costado sangre, libertades y muchas vidas.

La transición de un régimen a otro no se ha concretado, todavía hay cuerdas que el régimen posrevolucionario maneja, el país tiene forma de gobierno democrático pero falta todo lo demás, hace falta un conjunto de fuerzas políticas entre ellas la consistente participación de la sociedad civil para acordar las reglas de juego, la confianza se ha erosionado después de la elección de 2006.
Las reformas electorales lograron la alternancia política, pero no han logrado una consolidación democrática, esto es porque la solución no son las reformas, las reformas son parte de la solución. La reforma de 1977 fue el resultado de una convocatoria de voluntades, sucesos y experiencias suficientes para lograr ese encadenamiento. Ante el actual escenario, la ciudadanía debe impulsar la transición hacia la democracia, tener una mayor participación política, ya que “…la transición no es una idea ni un esquema preconcebido; no es el proyecto de un grupo ni de un partido; no tiene un protagonista privilegiado ni un sujeto único, no es una fecha, una coyuntura, una reforma, un episodio y mucho menos una campaña electoral, por importante que sea. La transición es la suma de todo eso y mucho más”[15].


[1] Aguayo. S. (2010) Para entender la transición. Vuelta en U. México. Ed. Taurus. P.21.
[2] Aguayo, S. (2010) cita a Juan Linz (1964) Op.cit.
[3] Aguayo, S. (2010) cita a Theda Scocpol (1979) Op.cit. 22.
[4] Cámara de Diputados (2010) LXI Legislatura. Reformas constitucionales por artículo. [Internet] Disponible en: http://www.diputados.gob.mx/LeyesBiblio/ref/cpeum_art.htm.
[5] Córdova Vianello, L. (2008) La reforma electoral y el cambio político en México. Instituto de investigaciones jurídicas UNAM. [Internet] Disponible en: http://www.bibliojuridica.org/libros/6/2527/17.pdf p 4.
[6] Elecciones en México. (2010) Elecciones presidenciales 1970-. [Internet] Disponible en: http://www.historiaelectoral.com/mexico.html
[7] Aguayo, S. (2010) Op.cit. p.91.
[8] Bartra, R. (1986) “El miedo a las urnas” La democracia Ausente. México. Ed. Grijalbo. P. 149
[9] Op.cit. http://www.diputados.gob.mx/museo/s_nues11.htm.
[10] Ibídem.
[11] Bartra, R. (1986) OP cit. P 157.
[12] Op.cit. http://www.diputados.gob.mx/museo/s_nues11.htm.
[13] La Cláusula de gobernabilidad garantizaba que el partido que lograra la primera minoría automáticamente recibía suficientes curules adicionales para controlar la mayoría absoluta.
[14] Tello, C.”Combate a la pobreza”. México 1920 -2006. México. Ed. UNAM. p. 716.
[15] Woldenberg, J. (2002) Seis tesis sobre la construcción a la democracia. La construcción de la democracia. México. Ed. Plaza Janés. P. 21.