3 de marzo de 2012

Gabriel Quadri, la candidatura opaca.


La preparación intelectual es un bien escaso en la clase política mexicana, en donde fácilmente destacan aquellos perfiles con elevados niveles en educación y aún más si participan, han participado dentro de la academia o son especialistas en algún área del conocimiento. De esa manera en la política la preparación personal se vende al electorado como garantía de un buen desempeño a la hora de gobernar o mínimamente se interpreta como una persona inteligente.

En ese contexto hasta hace pocas semanas, en el panorama electoral para elegir al próximo presidente de nuestro país, la capacidad intelectual de los contendientes, además de ser dispar entre ellos, no sorprendía, debido a que se les conoce de tiempo atrás al contar con una trayectoria que ha permitido el escrutinio ciudadano.

En ese sentido no había novedades tanto en la trayectoria de los candidatos como en sus capacidades intelectuales; los tres candidatos de los principales partidos han estado a prueba, inclusive en eventos vergonzosos como el dislate de Peña Nieto -por no llamarlo de otra forma- en donde con profundas debilidades intelectuales fue incapaz de mencionar tres libros o salir astutamente del embrollo.

Ante lo anterior, en donde el candidato mejor posicionado muestra ser quien tiene menos fortalezas intelectuales y con mucha dificultad intenta aparentar lo contrario aunque no lo demuestre, llega Gabriel Quadri de la Torre, un reconocido ambientalista quien es doctor en economía por la Universidad de Texas, ha ocupado cargos como la Presidencia del Instituto Nacional de Ecología, la dirección de Planeación Ecológica del Distrito Federal y la dirección general de Normatividad Ambiental del Instituto de Ecología.

Además ha sido Director del Centro de Estudios del Sector Privado para el Desarrollo Sustentable, del Consejo Coordinador Empresarial, Director de negocios como Sistemas Integrales de Gestión Ambiental, de Ecosecurities México y Centroamérica. Entre esas actividades se ha desempeñado como comentarista, además ha escrito artículos sobre medio ambiente y sustentabilidad. Alejándose del vivir de la política.

Por el lado de las propuestas y su plataforma política, se dice estar en la línea liberal, tanto en lo económico como en lo político, por un lado está a favor de la despenalización del aborto, matrimonio entre personas del mismo sexo, legalización de la marihuana y por otro aprueba la libre competencia y se opone a los monopolios así sean estatales.

Con los anteriores elementos, muchos sectores de la población pueden pensar que las propuestas y el perfil de Quadri no sólo vienen a representar una opción, además refrescan el panorama electoral.

Sin embargo, cuando dejamos atrás el perfil, las propuestas y volteamos a la coyuntura que generó su candidatura y observamos que se construye después del rompimiento de la alianza PRI- Elba Esther Gordillo, que como se sabe, es jefe político del Panal, es cuando se destapa un gran pozo que no permitía ver el fango en su interior.

Después de que el PRI finaliza con los servicios del Panal, quienes actúan como mercenarios de determinado cliente, son obligados a tomar un súbito giro estratégico. Principalmente porque ahora el Panal debe de luchar por no perder el registro, tarea difícil para un partido lidereado por la mujer más desprestigiada de México.

De esa manera, un perfil como Gabriel Quadri intenta cubrir una podrida estructura y una oscura plataforma. Para muchos es sabido que el Panal es un tentáculo de Elba Esther Gordillo, creado con facilidad al estar conformado por agremiados del que dicen es el sindicato más grande de América Latina. Entonces el partido es una pieza creada para fortalecer el control de Elba Esther mediante su prostitución. Evidenciando que el Panal no tiene la intención de gobernar el país, esa no es su función. Según Ricardo Rafael, autor del libro Los socios de Elba Esther, documenta que, el Panal recibe dinero proveniente de la educación para financiar operadores políticos, además sostiene que el 25% de los profesores no están frente al aula y son en parte la estructura del Panal.

En esa línea, como mencioné, dicho partido sirve y ofrece el voto corporativo a los partidos con posibilidades de ganar pero en el contexto de una elección muy competida, observemos el ejemplo de las elecciones de 2006, que ante un escenario con esas características se dijo que el Panal le dio los votos necesarios a Felipe Calderón.

Es así que el perfil de Quadri deja de trascender como oferta renovada e inclusive se observa como un personaje a los servicios de la lideresa sindical. Se desmorona su discurso liberal cuando justifica el corporativismo dentro del SNTE, su congruencia se desploma al decir que la dirigencia del Panal le inspiró confianza y llama a Elba Esther una mujer admirable.

De esta forma Quadri con las características de un rey dentro de la clase política, se convierte en un peón. El tiempo nos dirá por qué Quadri ha tomado esa decisión, si fue ingenuidad o trampolín para posicionarse como una figura con intenciones de alcanzar una secretaría de estado, si golpeará a un candidato para favorecer y hacer el trabajo sucio de algún partido, o esperará hasta el último momento mientras crea una estrategia, diseñada por Elba Esther, que le genere capital político para poderlo vender al mejor postor, es decir, un partido que acepte nuevamente el secuestro de la educación por la vulgar obtención del poder.

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